Cientos de zarateños movilizados por la fe

Cientos de zarateños movilizados por la fe
Cientos de fieles de Zárate y zonas aledañas realizaron este fin de semana la tradicional peregrinación a pie a Luján. Partieron en la tarde del sábado para participar de la primera misa del domingo en la basílica de la Virgen Patrona de la Argentina.
La columna principal de feligreses partió el sábado a las 16.30 horas, en medio de ovaciones, aplausos y bombas de estruendo, desde la parroquia Nuestra Señora del Carmen. Lo hicieron previa bendición del vicario de la diócesis, Edgardo Galupo, y con la imagen de la Virgen en la cabecera.

Como factor de unidad, la peregrinación se realizó este año bajo el lema: “Qué alegría inmensa tener como madre a María” y convocó no sólo a personas de Zárate sino también de Campana, Baradero, Escobar, Capilla del Señor, San Antonio de Areco y Pilar, algunas de las cuales se fueron uniendo en el camino.

Se trató de la 32° peregrinación a pie a Luján, uno de los actos de voluntad popular más destacados y signo visible de unidad y fe que convoca anualmente a cientos de personas.

Este fin de semana se pudieron observar muchos jóvenes que se sumaron a la peregrinación movilizados por alguna petición o como agradecimiento a alguna intención cumplida.

La caminata suele durar 16 horas en su realización completa, aunque siempre depende del ritmo de cada participante, en los casi 60 kilómetros que separan a esta ciudad con Luján.

Durante todo el camino, los peregrinos caminaron bajo el sol y la luna, soportando temperaturas tanto altas como bajas, con un solo objetivo, venerar a la santa patrona de los argentinos en su basílica.

Como es habitual, los feligreses contaron en todo momento con un fuerte apoyo sanitario y espiritual a lo largo del trayecto.

La salida estuvo custodiada por personal policial, de Tránsito municipal, DPU (Dirección de Prevención Urbana), pero también formaron parte de todo el trayecto Defensa Civil, Cruz Roja, Boy Scouts, fuerzas armadas y de seguridad que fueron brindando asistencia médica, agua fresca, mate cocido, té y lo que fuera básicamente necesario durante toda la jornada de peregrinación a fin de asegurar la integridad física de las personas.

También hubo decenas de vecinos comunes que se anotaron como voluntarios y colaboraron como guías y móviles de apoyo para atender a los peregrinos en su marcha para evitar que los mismos se alejaran de la ruta de la peregrinación y que mantuviesen contacto con sus compañeros de camino.

Aunque la basílica permaneció abierta desde las 3 de la madrugada, el obispo diocesano Oscar Sarlinga recibió con la misa principal de la mañana a los primeros fieles de la peregrinación alrededor de las 6 horas en el santuario de Luján. La homilía fue celebrada junto a otros sacerdotes diocesanos.

Durante toda la mañana fueron arribando peregrinos que colmaron no sólo la basílica sino también la plaza principal de la ciudad de Luján.

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