Desde la cartera ambiental tramitaron más de 200 expedientes, a la par que los ingenieros agrónomos evaluaron cada uno de los casos.
Realizar la poda de un árbol no es una cuestión menor, los casos deben ser evaluados uno a uno para no dañar a la naturaleza en vano ni poner en peligro a las personas que transitan por las calles locales. Para ello, el Municipio estableció un período de poda para el cual los vecinos debían solicitar un permiso y, posteriormente, sus casos serían estudiados por un equipo de ingenieros agrónomos pertenecientes al Municipio. Este año, durante los meses que duró la temporada de poda (mayo, junio, julio y agosto), más de 200 vecinos se comunicaron con las oficinas de la Secretaría de Medio Ambiente para solicitar el permiso, siendo que más de un centenar de ellos obtuvo la aprobación de una manera ágil y rápida gracias a las herramientas de gestión directa. Con el objetivo de agilizar los procesos, el Municipio vinculó las diversas gestiones que posee a través de mecanismos de modernización local. Las solicitudes se recibieron tanto a través de la página web del Municipio como también de manera presencial en las oficinas, quienes a su vez vincularon los trámites en la web para mantener informados a los vecinos sobre los pasos a seguir.
DESDE EL MUNICIPIO. Además de las solicitudes de los particulares, las cuadrillas realizaron tareas de despeje lumínico en las principales calles y accesos de los distintos barrios. Hipólito Yrigoyen, Cerrito, Las Heras, Antártida Argentina, Alsina y Almirante Brown,
Frías y Santa Fe, Larroque, Eva Perón y Malabia fueron algunos de los puntos clave de los operativos. Para estas tareas dispusieron cuatro cuadrillas dotadas con un vehículo con elevador hidráulico que permitió un trabajo preciso y seguro en los árboles más altos. Si bien la temporada de poda finaliza en agosto, las tareas se extendieron hasta septiembre porque atendieron casos especiales donde la poda o tala de las ramas era indispensable para la seguridad vecinal.
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