Las inclemencias del tiempo no fueron impedimento para que autoridades municipales, concejales, representantes de establecimientos educativos y vecinos se congregaran en el monumento dedicado a los veteranos del conflicto bélico.
Debió pasar mucho tiempo para que esta fecha cobrara la relevancia que amerita; en los primeros años posteriores la evocación era prácticamente a puertas cerradas y por parte de los damnificados directos, luego llegaría el feriado, más tarde se convertiría en inamovible, para separarlo definitivamente de cualquier aprovechamiento turístico. Este cambio vino acompañado de un proceso similar en la mirada hacia la figura del excombatiente, hoy reconocido social y económicamente como héroe de la Patria.
La educación en las aulas paulatinamente fue haciendo lo suyo hasta llegar a hoy, en que la fecha es debidamente recordada desde la actividad institucional.
Lentamente, en estos 32 años, todo ha ido contribuyendo a que ahora el 2 de abril sea una fecha que se vive con gran sentimiento patriótico, como lo hicieron ayer los muchos vecinos que acompañaron ayer a los excombatientes.
Durante el acto
El intendente Omar Pacini y dos veteranos de guerra izaron la bandera argentina de grandes dimensiones que flamea cada 2 de abril en el mástil de uno de los monumentos dedicados a los excombatientes (avenida Tucumán y El Viaducto).
A posteriori los presentes, entre los que se encontraban funcionarios municipales, concejales, alumnos y directivos de diferentes establecimientos educativos, entonaron el Himno Nacional Argentino.
Llegada la hora de los discursos, los oradores de la jornada fueran tres. En primer lugar lo hizo Carlos Miguelena, presidente del Centro de Excombatientes de Pergamino; luego la hija de un veterano de guerra, Noelia Duarte, y finalmente el intendente Omar Pacini.
Ejercicio de la memoria
Carlos Miguelena fue un joven combatiente en la Guerra de Malvinas que, en cada uno de sus discursos, expresa sus más profundos sentimientos de patriotismo. “El 2 de abril es una fecha en la que debemos hacer ejercitar la memoria para no olvidar quiénes fueron los que nos llevaron al horror de una guerra, sus motivos y las terribles consecuencias que ésta dejó para todos los argentinos. Nos sirve para reflexionar sobre lo que se hizo mal para no volver a hacerlo porque demasiada fue la sangre derramada de nuestros compañeros como para que Malvinas se transforme simplemente en un hecho del pasado que algunos pocos recuerden”, expresó emocionado el excombatiente.
La lucha no fue en vano
Durante su discurso, Miguelena definió la oportunidad histórica de Malvinas al decir que aquel 1982 fue “una bisagra entre la mentira y el terror de un gobierno militar” y el nacimiento de un tiempo de esperanza. Sugirió que “si la guerra se hubiese ganado seguramente en 2013 la sociedad argentina no hubiéramos festejado los 30 años de democracia”. Y es con este convencimiento que, según expresó, los excombatientes, encuentran una respuesta que justifique el esfuerzo y sacrificio que realizaron, especialmente Aldo Patrone y Tomás Silva; “hace pensar y sentir que tanta entrega no ha sido en vano y que, colateralmente, sirvió para que poco tiempo después se comenzara a transitar una situación política diferentes que, aunque todavía imperfecta, es digna de defender, discutir y mejorar pero nunca perder”.
Prosiguiendo con su discurso, el excombatiente sostuvo que no hay mejor camino que el diálogo y el entendimiento, que Argentina es un país que “debemos respetar y defender” pero nunca por medio de una guerra, que la agresión, sea del tipo que sea, sólo apareja más agresión y más dolor y que hay que trabajar por la paz social, tratando de construir, día a día, “esta Argentina que nos cobija y que nos da todas las oportunidades para desarrollarnos como una gran Nación”.
El recuerdo de los héroes
En la finalización de su discurso, Miguelena volvió a recordar a los dos pergaminenses fallecidos durante la guerra: “Con 19 años Silva y Patrone perdieron lo más preciado para un ser humano: su vida. Y con ella todas sus ilusiones y proyectos. Queremos ante ustedes reforzar nuestro compromiso de mantener en lo más alto las figuras de Tomás Silva y Aldo Patrone para que sus nombres sean recordados por las futuras generaciones como aquellos que lograron la gloria de ser genuinos defensores de nuestro territorio nacional”.
Ofrendas florales
La segunda parte del acto tuvo lugar en el monumento a los soldados que fallecieron en el conflicto bélico, Tomás Silva y Aldo Patrone. Allí el intendente Omar Pacini colocó una ofrenda floral y luego hicieron lo mismo los referentes del Centro de Excombatientes.
Por último, y bajo la consigna de hacer valer el coraje de los veteranos y recordar a los caídos en Malvinas, los integrantes de “Los Halcones Moto Group Pergamino”, realizaron un desfile guiado por Inspección General y la Sociedad de Bomberos de Pergamino.
Pacini: “No alcanzan palabras para cubrir el dolor de sus almas”
Dirigiéndose a los presentes, el jefe comunal se retrotrajo en el tiempo citando a un pensador romano que expresó que “la guerra es la más infame de las actitudes de la humanidad”. Para Pacini, la humanidad avanzó prodigiosamente en términos tecnológicos, científicos, en hallazgos “pero todavía se translucen, a través del hombre, estos errores propios del egoísmo y del fanatismo, en algunas actitudes que son imperdonables”.
Durante su discurso, caracterizó como “tristísimo, lacerante, lamentable” al episodio que se inició en abril de 1982. Refiriéndose a los gobernantes del Proceso de Reorganización Nacional, manifestó que “no tuvieron mejor idea que utilizar el último recurso que les quedaba para permanecer en el poder”.
En otro tramo de su discurso, Pacini aseguró que los adultos son los responsables de generar en niños el sentir patriótico para que recuerden que dos pergaminenses dejaron la vida por un proyecto de libertad de las tierras irredentas.
Por último trajo palabras del poeta catalán Joan Manuel Serrat: “Recuerdos que volaron lejos o que los armarios encierran; cuando está por cambiar el tiempo, como las heridas de guerra, vuelven a dolernos de nuevo”.
Y se dirigió a los veteranos de guerra: “Excombatientes, los abrazo calurosamente porque no alcanzan palabras para cubrir el dolor de sus almas, y el sentir de los argentinos que vivimos en esa época cuando la selección argentina jugaba un campeonato del mundo y mientras en el continente la vida parecía seguir casi normalmente”.

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