El domingo se celebrará la fiesta grande en honor al Cristo Milagroso. El arribo de los fieles está previsto para el viernes y sábado.
El sacrificio es tremendo, pero los 145 kilómetros que los esperan por recorrer tienen un motivo, lo que hace que el cansancio no se sienta. Todos los promesantes, que partieron ayer, llevan una misión: agradecer al Señor Forastero por algún gesto de presencia en un momento de desesperanza, y por el simple hecho de darle gracias por un año más de trabajo, salud y unión familiar.
Sin embargo, el grueso de la columna de fieles peregrinos partirá durante la jornada de hoy. Y los que salen en bicicleta lo harán el viernes o el sábado.
Todos los estamentos, oficiales y privados, involucrados en la organización de esta fiesta religiosa que año tras año reúne a miles de personas, han previsto un considerable incremento de fieles para esta ocasión, por lo que además advierten a los conductores que circunstancialmente transiten por la ruta nacional Nº 34 y piden prudencia.
“Caminamos desde hace más de cinco años y siempre somos los mismos. Todos vamos por una misión en especial. Algunos para dar gracias a Mailín, por no habernos abandonado en los momentos difíciles que tuvimos este año, y otros van para pedir por la familia y que siga dándonos trabajo”, contó uno de los primeros devotos del grupo que emprendieron el viaje ayer, y que luego de 30 kilómetros de peregrinar, realizaron su primera parada en Beltrán. Ellos forman parte de un grupo de vecinos del barrio Primera Junta y tienen previsto llegar el jueves por la tarde a la histórica Villa, pero permanecerán en el lugar hasta el domingo, al término de la procesión.
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