El 21 por ciento de los recién nacidos de Junín fue gestado por adolescentes

El 21 por ciento de los recién nacidos de Junín fue gestado por adolescentes
El índice corresponde al año 2012 y es uno de los factores que influye en los casos de mortalidad infantil que suceden en la ciudad, dijo el secretario de Salud de la Municipalidad, Hugo Talani.
concebido por una adolescente en Junín, aunque la proporción suele pasar por picos superiores a ese promedio.

El dato fue proporcionado por la Dirección de Salud de la Municipalidad y está en consonancia con las cifras que maneja la Región Sanitaria III, entidad que monitorea las cuestiones que demandan la atención médica en nuestra ciudad y otros ocho distritos del noroeste bonaerense.

En cifras concretas, en la actualidad, el 21 por ciento de las parturientas tiene entre 15 años (cuando no menos) y 19.

Más allá de las reflexiones que dispara esa temática, un tema que tiene relación directa con ella es el de la mortalidad infantil. Hugo Talani, director de Salud del gobierno local, ubicó al embarazo precoz como una de las variables que influye en el fallecimiento de niños antes del primer año de vida.

Mortalidad infantil en Junín

En referencia a la muerte de bebés en nuestra ciudad, Talani señaló que si se compara lo sucedido en los últimos años, hay una tendencia a la disminución, aunque admitió que el porcentaje de ese flagelo aún sigue siendo elevado.

“En el año 2010, el índice fue de 9,2 y en 2011 de 8,6 por mil. Si bien no tenemos dato del año 2012, lo que se puede ver es que en la contingencia invernal hubo muchos menos casos de bronquiolitis, neumonía y de gripe, por lo cual es probable que las cifras sigan manteniéndose en el orden de los años anteriores. De todos modos, el índice sigue siendo alto”, afirmó.

El funcionario sostuvo que hay muertes que se producen dentro del primer año de vida y que tienen que ser prevenibles. “Hay causas que uno debe ir buscando antes que el chico nazca. Por ejemplo, nosotros tenemos dentro de los fallecimientos de años pasados un número importante de prematuros. Entonces, la captación temprana de embarazadas en atención primaria y los controles necesarios para que el parto llegue a buen término es un trabajo que tenemos que seguir haciendo”, consignó.

Acto seguido apuntó que “la muerte súbita en esos doce meses iniciales de existencia y factores como el embarazo adolescente tienen su influencia. Por ejemplo, una estadística que se mantiene con el paso del tiempo es la que refleja que el 21 por ciento de los recién nacidos son gestados por chicas de entre 15 y 19 años. Lo que se debe hacer es ahondar en ese tipo de circunstancias para evitar acercarnos a los dos dígitos de mortalidad infantil”.

La tasa de mortalidad es un índice demográfico que surge del entrecruzamiento de datos de los niños nacidos vivos, fallecidos en su primer año de vida contra cada 1.000 nacidos durante el mismo año. Este índice va más allá de la calidad de atención de la salud, está ligado a la pobreza estructural, a mejorar el habitat, a la emergencia habitacional, a la calidad de sus servicios básicos como agua corriente y cloaca; también tiene que ver con lo cultural y lo alimentario.

Embarazos adolescentes

Con respecto a los casos de embarazo adolescente, Talani dijo que es una realidad que también se da en los demás municipios de la Región Sanitaria III. Al momento de hurgar en las causas del fenómeno, comentó que en algún momento se pensó que podía deberse a que las jóvenes no tenían conciencia de lo que era la prevención del embarazo, de lo que significaba en materia de seguridad el consumo de pastillas anticonceptivas y el cuidado en las relaciones sexuales.

“Pero también hay que tener en cuenta que para muchas jóvenes, ser madres a esa edad representa un proyecto de vida. No es lo que uno espera ni lo deseado, porque una chica a esa altura de su vida tiene aspectos por desarrollar y no es lo ideal para la crianza de un niño. Se trabaja en eso, en planificación familiar, pero creo que en eso tenemos que seguir actuando”, destacó.

Por otro lado, reconoció que “no podemos trabajar todavía las malformaciones congénitas, aunque son prevenibles en el embarazo al igual que las cardiopatías congénitas. En las causas infecciosas sí se está pudiendo desarrollar una tarea fuerte de control a través de vacunas y tratamientos adecuados”.

Comentá la nota