Tras la crisis económica y la gripe A, empresarios hoteleros y gastronómicos afirmaron que las reservas se redujeron a la mitad con respecto a 2008. Desde el sector no descartan adelantar vacaciones.
Confirmaron que no hay reservas en los hoteles locales y que las pocas que tenían fueron canceladas durante las últimas semanas. "Para nosotros las vacaciones no han empezado, no tenemos reservaciones; recién estos últimos dos días hemos comenzado a recibir consultas pero solamente eso", expuso Ricardo Rufinengo, propietario de un hotel.
Entre tanto, el secretario de la Asociación de Gastronómicos y Hoteleros, Juan Bozzeto ya había adelantado a Puntal que tras la situación adversa por la que estaba atravesando el sector se tomarían determinaciones con respecto a los empleos en una reunión con el Ministerio de Turismo de la provincia. Y agregó que no se descartarán posibles suspensiones rotativas o adelantamiento de vacaciones.
Además, recalcó que en los restoranes locales la baja de ventas se viene sintiendo desde el verano, se hizo más patente en los meses de marzo y abril y volvió a acentuarse con la venida de la nueva influenza.
Por su parte, el secretario gremial, Sergio Seluci dijo: "La situación es difícil, ya hace mucho que nos viene golpeando la crisis y esto de la gripe seguro influyó. Por el momento no tenemos información de que se hayan producido despidos, pero sabemos que la demanda es mucho menor a la de las vacaciones de invierno el año pasado".
Explicó que si bien Río Cuarto nunca fue una zona turística, siempre tuvo buena demanda en el receso de invierno por ser un lugar de paso y estar ubicada en el centro del país. No obstante, indicó que tras la caída del turismo en las sierras este año "se produjo un gran impacto negativo en la actividad de restoranes y hoteles".
"Hemos estado en contacto con los gremios de la zona y la situación en las sierras es casi la misma, en estas vacaciones la gente no salió, está muy flojo y esto nos perjudicó mucho porque los que venían de paso y se quedaban ni siquiera se movieron", subrayó Seluci.
Por otra parte, manifestó que aproximadamente mil empleados registrados, que forman parte del personal que depende del sector, podrían resultar perjudicados por la caída de la demanda. "Se supone que esta es la época más fuerte, este mes es el de más movimiento y no hay gente. Lamentablemente muchos de los empleados registrados van a ser afectados por esto y ni hablar de los que no lo están", aseveraron en el gremio.
Baja rentabilidad
Rufinengo aseguró que este 2009 la baja en la rentabilidad del sector "fue mucho más aguda que la que se vivió durante el conflicto del campo". Explicó que la suba de los costos y el congelamiento de las tarifas ha provocado un fuerte golpe al bolsillo del sector empresario. Esto debido a que los gastos, que son mucho más altos que los de 2008, deben ser reabsorbidos para mantener los precios y favorecer la reactivación.
"Estamos trabajando con las tarifas del año pasado, cuando los costos para nosotros subieron muchísimo, promediando entre las cosas que más aumentaron y las que menos, tenemos un 30% de aumento. Los salarios nos significan mucho, además de los insumos pero sabemos que le tenemos que cobrar lo mismo a la gente porque la demanda es poca con la crisis económica y la oferta demasiada", opinó.
La venta de pasajes resentida por la baja del turismo
La primera semana de vacaciones invernales no se sintió en la terminal de ómnibus local, ya que según manifestaron empleados de empresas nacionales, fue muy "escaso" el movimiento durante esta primera semana de receso. Confirmaron que la demanda de pasajes es mucho menor a la del año pasado y en algunos casos dijeron que la merma llegó hasta el 30% en las sierras de Córdoba.
En cuanto a los destinos del sur argentino y la costa atlántica, el número de personas fue mucho menor, ya que estimaron que la caída para lo que resta de estas vacaciones va a ser del 50 por ciento.
Varias empresas con destinos patagónicos concordaron en que el panorama para la segunda semana de vacaciones tampoco es alentador, ya que aún no han tenido necesidad de colocar refuerzos porque no se ha sobrepasado el número de pasajeros en los coches de línea.
"Todavía tenemos lugar en los viajes a la costa, cuando el año anterior a esta altura no teníamos más pasajes para Mar del Plata. Bueno también pasó lo mismo con Bariloche, pero creo que es más por lo de la gripe que por el tema económico, muchos tienen temor de viajar en colectivo", señaló la empleada de una boletería.
Asimismo, desde las empresas expusieron que hubo muy poco aumento en las tarifas de los pasajes este año. Los incrementos rondan entre el 4 y 6 por ciento según el destino. "Los empresarios están a la altura de las circunstancias y saben que la situación económica de la mayoría es difícil, y lo que se busca ahora es tratar de incentivar el movimiento, por eso creo que las subas son mínimas", dijo un encargado.
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