Científicos encienden una luz de alerta por el agua

Investigadores del Conicet notaron que los cultivos de células neuronales de ratas tienen mayor mortalidad cuando son sometidos al líquido suministrado por ABSA.
"Nuestras evaluaciones preliminares encendieron una luz de alerta y están marcando la necesidad de realizar un estudio concreto para determinar si hay toxinas en el agua que se suministra a la población".

De esta manera se pronunció ayer en diálogo con este diario Luis Politi, el investigador del Conicet que constató la mortalidad de células neuronales de ratas cultivadas con agua de red.

Dijo que desde hace unos dos años, cuando hay floración de algas en el embalse, aumenta la mortalidad neuronal en sus experimentos.

El doctor Politi se desempeña como jefe del laboratorio de Neurobiología y profesor de Biología Celular y Neurobiología del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB), Conicet y Universidad Nacional del Sur.

--Al tomar contacto con sus estudios preliminares, es inevitable sentir cierta preocupación.

--Sin duda, y nosotros también la tenemos.

--¿Puede explicar a qué conclusión arribaron y cómo lo hicieron?

--Nosotros hacemos cultivos neuronales desde hace más de 20 años. Hemos desarrollado un sistema que nos permite obtener neuronas puras ya desde cultivo. Lo hacemos con neuronas de rata o de ratón y desde hace bastante tiempo estamos observando que tenemos una mortalidad más elevada que lo normal, y esta elevada mortalidad en cultivos coincidía con las floraciones algales en el dique.

--¿Cómo llegan a esta conclusión?

--Es de público conocimiento que el agua tiene mucho olor cuando hay una floración. Eso se debe a que las algas producen un compuesto que se llama geosmina, que es lo que se utiliza para agregarle al gamexane para que tenga ese olor.

"Esa coincidencia la vamos notando cada vez más porque la floraciones son mucho más frecuentes, casi todo el año. Ahora tuvimos una en pleno julio. El agua es un tema que usualmente estamos mirando porque, en cualquier lugar del mundo, en cultivos celulares y particularmente neuronales, el agua suele ser un factor importante para el fracaso de los experimentos. Por eso nos interesamos desde el punto de vista técnico, porque queremos tener cultivos neuronales de calidad.

"Cuando surgió el tema de las floraciones del dique compramos agua en Estados Unidos, un agua de alta calidad y libre de toxinas, y la comparamos con la que preparamos (tras un arduo proceso de filtración) en el laboratorio. En estos experimentos preliminares observamos una mayor mortalidad en los cultivos con agua local".

--¿Hicieron determinaciones de toxinas?

--No, quien las hizo en algas del dique fue el investigador (Ricardo) Echenique, en 2000/2001. Es un investigador prestigioso que determinó que hay dos algas, anabaena y microcystis , que en condiciones ocasionales producen neuro y hepatoxinas, con lo cual, si tenemos en cuenta esto y nuestros experimentos, se torna imprescindible realizar un estudio.

"No decimos que el agua local es una porquería, sino que es necesario estudiarla porque hay que determinar si estas algas están en este momento en una concentración elevada, si liberan toxinas y si ese eventual nivel de toxinas es compatible con la salud o no".

--Recién mencionó a Echenique, pero con ustedes en el Conicet trabaja la doctora Elisa Parodi, que no comparte las apreciaciones que lanzó Echenique en su momento. ¿Hablaron con ella sobre el tema?

--Mire, este trabajo, que es preliminar y que de hecho suspendimos en su momento porque nos quedamos sin fondos y ahora estamos retomando porque nos adjudicaron un subsidio, lo llevamos el año pasado a un taller que se hizo en Mar del Plata con la idea de discutir la problemática, nada más. No era una publicación, sino un trabajo preliminar.

"En ese momento no estaba la doctora Parodi pero luego hablamos con ella y me dijo que en realidad es probable que si llegan a existir toxinas estén en concentraciones muy bajas. En realidad no lo sé, habría que determinarlo..."

--Al haber mucha gente que no puede consumir agua envasada, y al ser este un tema tan importante para la población, ¿no considera que exige la mayor de las responsabilidades a la hora de transmitir alguna opinión?

--Sin dudas.

--Bueno, pero usted mencionó a Echenique, cuya opinión no fue muy compartida por algunos especialistas locales.

--A nivel científico, cuando uno larga una publicación en un congreso, de 500 personas unas 50 le dicen que el trabajo que está haciendo está mal. Es muy común y está muy bien que haya distintas opiniones.

--¿Conviene, por más que sea preliminar, exponer a la opinión pública un tema tan serio como este?

--Nosotros no salimos a los diarios. Mandamos esto a un congreso y se filtró a la prensa. Los congresos son públicos, lo mismo que las investigaciones que uno envía. Me llama la atención, aunque puedo entender por qué ocurre, que esto haya tomado semejante trascendencia. Le confieso, es la primera vez que un trabajo preliminar de lo que nosotros hacemos toma tanta trascendencia.

Los mismos de Harvard

--El agua de Estados Unidos que ustedes adquirieron, ¿cómo se obtiene, en el sentido de su calidad?

--Le agradezco la pregunta porque a los sistemas como el nuestro se los llama `sistemas ultrapuros', que son los mismos que tienen Harvard, John Hopkins y otras universidades importantes en el mundo. Lo que pasa es que la parte inicial del sistema de purificación tiene una serie de prefiltros y filtros que carecen de controles manométricos, que uno pueda visibilizar. Los vendedores aconsejan que se cambien cada tres o seis meses.

"Por eso, cuando hay una floración es como si se le echara barro, hay que cambiar el filtro al otro día. Indudablemente algo está pasando, pero no necesariamente quiere decir que sean toxinas. En Estados Unidos es el mismo sistema, pero la usan y una vez que testean que no tiene toxicidad la venden. Sale carísima, entre 250 y 500 dólares el litro".

--En definitiva, no saben ni han determinado que haya toxinas en el agua...

--No, no lo hemos determinado.

--¿Y de dónde obtienen el agua?

--De agua de red, que se aloja en una cisterna. Esto también hay que tenerlo en cuenta porque si a una cisterna le da el sol y si hay residuos orgánicos apropiados, las algas van a florecer y la concentración de algas que puede haber en esa cisterna puede ser diferente a la del dique.

--Si toman agua de red quiere decir que no sólo toman agua del dique, sino de otro porcentaje proveniente de los pozos de Cabildo y Bajo San José, más caudales del arroyo Napostá y del río Sauce Grande.

--Tampoco dijimos que el problema está en el embalse, porque el problema que estamos detectando es que el agua no es de la calidad que nosotros queremos.

--¿Relaciona directamente la mortalidad neuronal con la calidad del agua?

--No, pero sí me parece que hay que hacer el estudio. Se encendió una luz de alerta. Y ahora que usted me señala que el agua también viene de napas subterráneas, hay que decir que en esta zona tiene determinado contenido de arsénico. En el dique hay dos algas dominantes, de las cuales está reportado que producen toxinas y lo que surge de esto, de acuerdo con los experimentos preliminares, es que hay que hacer el estudio y determinar si existen toxinas en el agua, si la concentración de algas es alta y si están en un nivel tóxico o no. Yo creo que hay de dilucidar tanto lo del arsénico como esto.

--¿Cuándo empezaron a advertir este fenómeno de la mortalidad neuronal?

--Hace más de dos años.

--Bueno, justamente en una época similar a la que se empezó a utilizar el agua subterránea.

--Eso se llaman correlaciones, aunque no necesariamente pueden ser causa y efecto, por eso hay que hacer el estudio para determinar fehacientemente si hay un problema de toxicidad. Nuestros estudios preliminares, insisto, justifican la relación de un estudio completo.

--¿Piensa que con este tema hizo lo que tenía que hacer o que debió haber esperado contar con mayores estudios?

--Nosotros no ocultamos cosas y decimos que tenemos un estudio preliminar que justifica la realización de un estudio mayor. Lo que corresponde es que las autoridades nacionales, provinciales y municipales, y por sobre todo ABSA, se ocupen de este tema con la seriedad que corresponde.

Mañana, una marcha

A través de las redes sociales se citó para mañana a la población a sumarse a una marcha para "exigir al gobierno y a ABSA el servicio que merecemos", la cual comenzará en la Plaza Ricardo Lavalle --O'Higgins y Saavedra-- y llegará hasta la Plaza Rivadavia. La protesta será parte de un festival musical que comenzará a las 15.30 con el nombre "Agua clara para gente clara" y se pide a los asistentes ir provistos de "vasos, jarras o botellas vacías" para utilizar a modo de elementos de percusión. Se solicita además que se evite asistir con "todo tipo de elemento de propaganda político partidaria".

Reunión especial

La concejal radical Aloma Sartor, tras conocer la novedad difundida por el científico del Conicet, presentó un proyecto para convocar a especialistas a una reunión especial en el Concejo Deliberante, a fin de que expongan cuáles son las condiciones para asegurar un monitoreo permanente en la calidad del embalse y la red. Además pidió al intendente que, conjuntamente con la Autoridad del Agua y ABSA, definan la conformación de un centro de monitoreo.

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