Calles anegadas. Un centenar de evacuados. Casas que antes no tenían goteras y ayer sus moradores se sorprendieron con una o más. La imposibilidad de acceder a muchas zonas por el agua y después por el barro. Problemas que se repitieron en varios barrios y un descontento de muchos vecinos mientras avanzaba la lluvia, que se desató fuertemente hasta pasado el mediodía. Unas cincuenta personas participaron de distintas tareas.
EL NORTE charló ayer -avanzada la tarde- con el Lic. Jorge Spagnoli, coordinador de Protección Civil de la Municipalidad de Villa Constitución.
El intenso temporal pronosticado desde principios de esta semana llegó a la ciudad de Villa Constitución durante la madrugada y provocó varios inconvenientes debido a la gran cantidad de agua caída en poco tiempo.
Según el reporte de la Estación Metereológica Automática, con base en Villa Constitución, cayeron 89,9 milímetros durante el primer día de noviembre, para totalizar 559,3 milímetros en el transcurso de este año. El máximo viento se dio a las 6:48, con 30,6 km/h.
Reclamos
Debido a la abundante lluvia, no fueron pocos los reportes ciudadanos que llegaron a la redacción del Diario EL NORTE, dando cuenta del agua acumulada en las calles, en distintos barrios.
Cuadrillas de trabajadores municipales trabajaron en distintos sectores, llegando a reunirse unas 50 personas abocadas a “salvar” diferentes situaciones.
Aquellos principales problemas se vivieron en casas precarias, construidas generalmente en terrenos bajos, donde fácilmente ingresó el agua. Obviamente, esas familias tuvieron que abandonar el hogar, viendo el barro que quedó y siendo imposible recuperar ese espacio en pocas horas. En otra zona, sobre calle Comodoro Rivadavia por ejemplo, denunciaron que se inundaron a través de las cloacas. También, los problemas sacudieron la zona de barrancas, donde un sector se desmoronó, pero por suerte, no pasó a mayores, aunque es una condición repetida.
Limpieza
Desde la Municipalidad destacaron que se realiza una supervisión permanente del estado de bocas de tormenta o desagües, y la atención de los problemas detectados en los lugares que habitualmente presentan dificultades, pero a veces, una precipitación de esta magnitud, en tan poco tiempo, lleva a la situación que se vivió ayer. A la par, observamos que a muchos ciudadanos poco les importa el vecino, al arrojar basura que luego frena la normal circulación del agua.
Además, las lluvias intensas generaron cortes y anegamientos en rutas, por eso se repetían las preguntas consultando sobre las salidas a Empalme, Rosario o San Nicolás. Hasta avanzado el día hubo que mantener cierta cautela en la velocidad, en ciertas zonas, al estar “rodeados” de agua.
De cada situación se deben sacar muchas conclusiones. En ciertos casos, es por falta de obras o bien, corregir ciertos aspectos que pueden haber detonado en otro sector. Seguimiento de la limpieza. Hay que buscar también conciencia en no arrojar basura. Y hay otros casos límites, en esos barrios de viviendas precarias, donde esta historia que vivieron ayer, seguramente se les repetirá más de una vez. Y mañana está muy cerca…
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