Cielo o infierno

Cielo o infierno
Colón jugará ante Atlético de Rafaela la chance de seguir en Primera División, lugar que conserva desde hace 19 años cuando ascendió en 1995. El partido arrancará a las 14 y se disputará en el Gigante de Arroyito.
Colón tiene por delante el partido más importante de los últimos 19 años, teniendo en cuenta que el sábado 29 de julio de 1995 derrotó como local a San Martín de Tucumán por 3-1 y ascendió a Primera División luego de 14 años en la “B” Nacional. Justamente aquel fue un hito en la historia de la institución sabalera y un encuentro que será recordado por siempre. Después de eso nunca jugó una instancia tan decisiva ni tampoco estuvo tan cerca del precipicio como ahora. Es cierto que el 22 de junio de 2008 enfrentó a Racing con la posibilidad de jugar la Promoción en caso de perder ante la Academia, pero no se trataba de un partido a vida o muerte en términos futbolísticos como lo será ante la Crema. Para llegar a esta definición apasionante el equipo conducido por Diego Osella realizó un torneo muy bueno por encima de las expectativas de todos sumando nada menos que 30 puntos. Sin embargo, no alcanzó para salvarse en la última fecha por los errores cometidos en el semestre anterior, tanto dentro como fuera de la cancha. Obviamente que los seis puntos que le quitó FIFA por la irresponsabilidad de Germán Lerche y su comisión directiva hizo que Colón esté penando en estos momentos con la angustia de no saber si le alcanzará para seguir en Primera. Innumerables inconvenientes debieron sortear los nuevos dirigentes y el plantel rojinegro que sacó pecho con muchos jugadores surgidos del club que debieron madurar de repente. El gol agónico de Lucas Alario cuando se moría el partido con Olimpo y con él las ilusiones de seguir en Primera fueron una inyección anímica notable para encarar el choque ante Atlético de Rafaela. Cuando los jugadores de la Crema y Jorge Burruchaga festejaban en el estadio de Arsenal, el destino le hizo un guiño a Colón. Era demasiada injusticia que ante un estadio colmado como el Brigadier López los jugadores se vayan con la cabeza gacha después de remar tanto y ahogarse en la orilla. En este mano a mano puede suceder cualquier cosa, ninguno de los equipos llega como favorito y ambos fueron de mayor a menor en este campeonato. Colón afrontará este partido con la base del equipo que tan buenos resultados cosechó a excepción de Gerardo Alcoba que padece un desgarro. En la semana, Germán Conti sufrió un leve esguince en su rodilla pero estará en condiciones de ser de la partida. Y el equipo tendrá el retorno vital de Jacobo Mansilla en la zona media. Un párrafo aparte en esta previa que no sorprende para nada, pero que es digno de mencionar es la pasión de la gente que en tres horas agotó todas las entradas disponibles demostrando una vez más el enorme poder de convocatoria. Si bien es cierto que los hinchas no ingresan al campo de juego, ni patean al arco, está claro que será muy importante el respaldo que tendrá el equipo sabalero cuando pise el estadio Gigante de Arroyito. Colón será local en Rosario e incluso en las últimas horas se habló de manera concreta respecto a que algunos simpatizantes rojinegros, ante la falta de entradas fueron a adquirir los tiquets pertenecientes a la hinchada visitante. Si esto se confirma, es de esperarse que no suceda nada dentro de la cancha. Será un partido para jugarlo con el cuchillo entre los dientes, pero con la mente fría ya que un error puede ser decisivo. Son dos estilos de juego bastante similares, ya que tanto Colón como Atlético no son de salir a buscar los partidos, sino más bien de esperar con dos líneas de cuatro. Por eso no sería para nada descabellado pensar en un encuentro largo, es decir que se juegue un alargue. Sufrimiento, angustia, ilusión, esperanza, nerviosismo, todos esos condimentos se congregarán, a partir de las 14, cuando Diego Abal dé el pitazo inicial. Colón y su historia se juegan una parada brava, de todos modos la institución está acostumbrada a los desafíos y no le sacará el cuerpo. Supo, en los 109 años de vida, atravesar situaciones aún más comprometidas y salió adelante, por lo cual Colón está más allá de todo.

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