Tan solo unas semanas luego de sufrir las peores inundaciones jamás registradas en Australia, el estado de Queensland enfrentó ayer a otro desastre natural. El ciclón Yasi golpeó la costa noreste del país, con vientos que soplaron a 290km/h, al tocar tierra en la ciudad de Mission Beach poco después de la medianoche.
Aparte de Mission Beach, se vieron fuertemente afectados los pueblos de Tully y Cardwell, como también la ciudad de Innisfail. El ciclón arrasó un área muy extensa en su recorrido de noreste a sureste, desde Cairns y Townsville, hasta Georgetown y Einasleigh, aunque ya a las siete de la mañana, hora de Australia –la tarde de Argentina–, Yasi había descendido de categoría cinco a categoría dos.
Al cierre de esta edición, Queensland recién descubría los destrozos provocados por Yasi, invisibles en la oscuridad de la noche pero progresivamente obvios a la luz del amanecer.
Según las publicaciones locales de ABC News y Brisbane Times , Tully fue destruida: se estima que han quedado sin techo la mitad de las casas y el 90 por ciento ha sido extensamente dañada.
Mientras tanto, 170.000 hogares en todo el estado de Queensland han perdido la electricidad, y varios tendrán que permanecer así por más de un mes. Todavía no se registraron muertos o heridos.
Ayer y el martes, miles de personas se evacuaron a lo largo de la pronosticada trayectoria de Yasi, y los que permanecieron se refugiaron en sus casas.
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