Los marplatenses Santiago Grosso, Santiago Merodio, Miguel Alé y Horacio Fiore cumplieron su objetivo deportivo: completar la competencia ciclística "Atacama Challenger", que se desarrolló a principios de mes en Chile. Y ya hacen planes para seguir pedaleando en el futuro.
Más de 600 participantes de todo el mundo dieron vida al "Atacama Challenger", que consistió en tres etapas de 32 kilómetros, 72 y 50 finales, teniendo como punto de partida y de llegada a San Pedro de Atacama.
A pesar de la alegría de haber podido concluir la carrera, los marplatenses debieron sortear algunas peripecias de índole burocrática para poder ingresar al país vecino.
Es que Fiore, en un viaje anterior no había registrado su salida de Chile entonces en el Paso de Jama (noroeste de Jujuy) no podía ingresar. "Era un trámite burocrático -explicó- y los funcionarios argentinos no movieron un dedo, logramos superarlo gracias al accionar de la cónsul superior chilena Paulina Diguanba Zarqui".
El inconveniente bucrocrático los retuvo durante "28 horas" en la frontera, tiempo que utilizaron -"sin querer", aclararon- para aclimatarse a la altura. Y casi todos sufrieron los más de 4 mil metros de altura, el famoso "mal de altura, con descomposturas, vómitos, dolor de cabeza y nauseas", describieron.
Una vez superado el escollo, llegaron a destino ya recompuestos de las molestias que les provocó la altura, decididos a reconocer el terreno de la competencia.
La primera etapa, 32 kilómetros en ascenso, fue "la más complicada, porque era como una pared", describieron y para terminarla "yo hasta camine", contó Santiago M.
Los demás lograron completarla "más o menos con los tiempos" que tenían calculados. Una vez en la cima, debieron desandar los 32 kilómetros, en bajada, con "mucho frío y mucho viento".
La segunda etapa, de 72 kilómetros que completaban dando tres vueltas al Valle de la Muerte, fue accidentada para Santiago G ya que "se me cruzó un perro y volé, tuve que abandonar por los golpes", dijo mientras mostró los "frutillones" en distintas partes del cuerpo.
Sus compañeros lograron completarla sin mayores problemas, incluso dos de ellos en el pelotón de los punteros.
La tercera y última etapa, de 50 kilómetros, fue accidentada para Fiore, que cayó apenas iniciada y después de varias peripecias logró completar la carrera y llegar en segundo lugar en su categoría, mientras que Alé terminó detrás suyo.
Los "Santiagos" también culminaron la competencia, un tanto exhaustos, pero conformes por haber cumplido el objetivo. Además, los cuatro destacaron "la buena convivencia que tuvimos, porque nunca habíamos pasado tanto tiempo juntos".
También agradecieron a los amigos, familia y sponsors que los ayudaron para poder concretar la excursión deportiva. (Y que sorpresivamente los agasajaron ayer a la noche en el gimnasio Merodio, aunque desconocían el encuentro al hacer la entrevista).
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