Ciber-adicción, un trastorno actual de niños y jóvenes

Ciber-adicción, un trastorno actual de niños y jóvenes
Una profesional advierte sobre la necesidad de “desconectarse” y fomentar relaciones más personales

Uno tiende a pensar que cuando las personas están de vacaciones se “desconectan” de la cotidianeidad y realizan actividades distintas a las que normalmente hacen durante el año, sin embargo, parece que eso no es tan así, sobre todo en los jóvenes y niños. Las nuevas tecnologías y las redes sociales permiten estar al tanto de lo que sucede a cada minuto, pero eso ¿es saludable? ¿permite “recargar” pilas para iniciar un nuevo año?.

La licenciada en psicología Mariela Pacheco, advierte sobre los problemas que acarrean las denominadas “tecnoadicciones”. En primer lugar, indicó que “las redes sociales han cambiado la vida del hombre con modificaciones positivas, como por ejemplo una mayor comunicación, rapidez y más posibilidades a la hora de las relaciones personales; pero también tienen la otra cara de la moneda, que implica ciertos riesgos ante el abuso de cualquier tecnología, este abuso puede recaer en una trastorno denominado ‘ciberadicción’ o ‘tecnoadicción’”.

La profesional santiagueña aseveró que en estos casos “la sintomatología es similar a la de cualquier otro tipo de adicción, en donde se establece una fuerte dependencia entre la persona y el objeto”. Esto “implica un trastorno, producto del uso excesivo o problemático de Internet o las denominadas nuevas tecnologías que llegan a interferir en la vida cotidiana, y relacional del ser humano”. Este tiempo que debería ser de descanso es ocupado por estas adicciones que muchas veces derivan “en estrés”.

Pacheco dijo que “se conectan a la virtualidad y eso los obliga a estar atentas de manera constante, produciendo un efecto contrario, aumentando los síntomas de cansancio y estrés”. En ese sentido, aconsejó realizar actividades alternativas que conecten a las personas con la naturaleza, con sus seres queridos y “estar descansados”.

Incrementa el sedentarismo

“El excesivo uso de las tecnologías fomenta el sedentarismo, el aislamiento de la vida cotidiana y relacional, alteraciones en el sueño y en el estado de ánimo, por lo cual los padres y tutores a cargo deben ejercer cierto control y actuar poniendo límites en el uso de las tecnologías”, advirtió Mariela Pacheco a Nuevo Diario.

La profesional dijo que es peor “lamentarse luego con las consecuencias”, y agregó que en muchas ocasiones son también los adultos “los que caen en este abuso y ya no pueden tener una mirada crítica para poner los límites necesarios a sus hijos”.

Por otra parte, dijo que “mientras los niños, adolescentes, o adultos hagan un uso adecuado, que no impida sus actividades cotidianas y las relaciones con los demás no hay ningún problema, ya que esto es una vía de comunicación, entretenimiento, información, recreación. Pero cuando esto se convierte en un problema ya hay que tomar las medidas necesarias para que esto no se vuelva una patología. Tecnología con límites es saludable y hasta provechosa”.

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