El presidente venezolano Hugo Chávez nacionalizó 60 empresas de servicios de la industria petrolera en el Lago de Maracaibo, en el rico y opositor estado de Zulia. El mandatario no dijo cuánto pagará como indemnización, pero si anunció que los ocho mil trabajadores afectados pasarán a formar parte de la nómina de Pdvsa, la gigantesca petrolera estatal. "Con las empresas en manos del Estado se reducirán los costos y nos ahorraremos 700 millones de dólares al año", celebró el mandatario, al anunciar el viernes su decisión en el puerto, rodeado por los trabajadores y militantes vestidos de rojo.
El gobierno de Chávez comenzó hace tres años una política de recuperación de la soberanía petrolera de Venezuela, quinto exportador mundial de crudo. De forma gradual, fue nacionalizando y tomando control de las operaciones de exploración, explotación y mejoramiento del crudo. El jueves a la noche, a través de una nueva ley aprobada en apenas unas horas, el congreso venezolano incluyó a las empresas de bienes y servicios relacionadas a la industria petrolera dentro del llamado sector estratégico petrolero.
Según informó el ministro de Energía y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, esa ley no sólo habilitó la nacionalización de las empresas que operan en el lago de Maracaibo, sino también en otras regiones del país, las cuales no detalló. "Tomamos el control de más del 85 por ciento de los bienes y actividades sujetas a la nueva ley", aseguró, satisfecho, el funcionario.
Pero la alegría le duró poco a Chávez. Ayer el mandatario se mostró muy enojado con la OEA y su reciente informe sobre la situación de los derechos humanos, en el que denuncia violaciones a la libertad de expresión y religión por parte del gobierno venezolano. "Inmorales son ustedes, bien, y entonces hay que preguntarse: ¿Para qué la OEA? ¿Para que continúe el cinismo? Venezuela podría salirse de la OEA", amenazó durante una visita a un hospital en el estado costero de Vargas.

Comentá la nota