“Chucky” Farías aguarda desde Facebook su salida de la Unidad Penitenciaria Nº 13

“Chucky” Farías aguarda desde Facebook su salida de la Unidad Penitenciaria Nº 13

Con más de 12 causas en su contra por robos (algunos a mano armada), y condenado a finales de 2011 a 3 años y 7 meses de encierro en un juicio abreviado, el joven ex pugilista manifiesta desde la UP Nº 13 su ansiedad por volver a la calle, utilizando una cuenta de la red social más popular.

Alexis “Chucky” Farías está esperanzado. El joven ex boxeador está preso desde finales de 2011 tras un juicio abreviado por las 12 causas que pesaban en su contra, algunas de ellas agravadas por el uso de armas de fuego.

Con más de dos tercios de su condena cumplida, sabe que su estadía en la Unidad Penitenciaria Nº 13 de Junín muy pronto quedará en el recuerdo, y desde las redes sociales comparte sus ansias de volver a la calle.

La posible liberación del temido delincuente juvenil está al caer. Meses atrás, la justicia le denegó la posibilidad de recuperar su libertad anticipada, por lo que su abogado defensor, el doctor Mauricio Muñoz, presentó una apelación ante el Tribunal de Casación Penal, que aún debe expedirse.

Farías, en tanto, aprovecha sus últimos días entre rejas, utilizando casi diariamente su cuenta de Facebook. Se muestra optimista, lanza frases provocativas contra las autoridades y comparte fotos con otros internos. Percibe que los tiempos juegan a su favor, y por eso intuye que la vuelta con los suyos es cuestión de tiempos burocráticos.

Durante varios años, “Chucky” fue uno de los menores más temidos en las calles de la ciudad. La impunidad que le daba su edad y las debilidades de las autoridades para tratar su caso, lo volvieron casi el enemigo público número uno.

En todos los hechos policiales con participación minoril, su nombre encajaba. A “Chucky” las víctimas lo veían en todos los rincones, era casi omnipresente en cada uno de los delitos que se cometían y de los cuales no se hallaban culpables.

Hoy, Facebook es su ventana al mundo, desde allí aguarda salir del encierro de la UP Nº 13, donde fue alojado cuando pasó a ser mayor de edad.

La condena fue dictada por la jueza de Menores Claudia Dana, quien homologó los términos del acuerdo efectuado entre el Fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, José Alvite Galante, y el abogado defensor de “Chucky”, Mauricio Muñoz, que había solicitado el juicio abreviado.

El rey 

de la fuga

Siendo menor de edad, “Chucky” fue amasando un prontuario por numerosos delitos que fueron subiendo el nivel de violencia hasta convertirlo en un sujeto sumamente peligroso. Incluso, en el ambiente que frecuentaba, gozaba de cierto “prestigio” como “un pesado” a quien muchos le temían.

Su figura fue creciendo en base a hecho graves, pero también a las sucesivas fugas que protagonizaba de distintos centros e institutos de menores donde lo alojaban cada vez que era detenido.

Uno de los episodios más peligrosos ocurrió a mediados de junio de 2011, cuando con 16 años de edad sustrajo un auto y tras una cinematográfica persecución con la Policía se estrelló de frente contra otro vehículo a la altura de la rotonda ubicada en la intersección de la Ruta 188 y la calle Alberdi. Claro que esa no era la primera vez que tenía problemas con la ley. En ese caso fue apresado y trasladado a un instituto de régimen cerrado de La Plata de donde se fugó tras burlar a los guardias. Sin embargo, dos días después de escaparse su propio padre lo entregó y volvió a quedar alojado en el mismo centro a disposición de la Justicia.

Pero su estadía en ese instituto duró poco más de un mes, ya que el menor volvió a evadirse el 11 de julio de ese año y regresó a Junín, generando indignación entre los damnificados del robo del auto que terminó destruyendo en un choque contra otro rodado.

Ya en 2012 el adolescente fue detenido otra vez, aunque ni siquiera llegó a ser trasladado porque logró escapar del vehículo que lo transportaba hacia La Plata en avenida Benito de Miguel, cerca del cruce con la Ruta Nacional Nº 7, donde pidió ir al baño y misteriosamente desapareció.

Tras el escape durante su traslado, “Chucky” pasó unos tres meses en libertad hasta que en un operativo policial cayó preso nuevamente.

La juez Marisa Muñoz Saggesse ordenó la prisión preventiva del menor, imputándole delitos de “robo calificado por el uso de armas, robo agravado por el uso de armas y abuso de armas”. En su medida, la magistrada dispuso, además, que fuera alojado en el Centro Cerrado “Leopoldo Lugones” de la ciudad de Azul.

Por motivos que se desconocen, “Chucky” fue trasladado a la alcaidía de Lomas de Zamora de donde también escapó. El 26 de septiembre de este año, mientras se sospechaba que el menor había regresado a Junín y se ocultaba en una vivienda del barrio Almirante Brown, la Policía fue a buscarlo pero se encontró con la resistencia de su familia y allegados, con los que se generó un violento enfrentamiento que provocó diversos daños en patrulleros. Una semana después, el menor quedó detenido por última vez.

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