El dato lo aportó la responsable del Programa Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud, Teresa Ordiales. Trabajan para revertir la estadística.
Así lo confirmó a Jornada la responsable del Programa de Salud Sexual y Reproductiva del Ministerio de Salud Teresa Ordiales al encabezar en el Área Programática de la ciudad de Trelew una reunión de la que participaron jefes de los servicios de pediatría de los hospitales de Trelew, coordinadores de los servicios de adolescencia de Rawson y Trelew, coordinadores de Salud Mental, centro de día y adicciones, responsables de guardias médicas de hospitales y la directora del hospital de Gaiman en representación de hospitales rurales. El objetivo, es trabajar para la implementación de atención a los adolescentes que llegan a las guardias hospitalarias a raíz de un intento de suicidio o después de haber tenido un consumo excesivo episódico.
En ese sentido, la funcionara indicó “la adolescencia (entre los 10 y 20 años) es la etapa en donde la enfermedad prácticamente no existe y es esperable que ningún adolescente se muriera. En Chubut se mueren 40 adolescentes por año, entre el 60 y 70 por ciento de los casos es por situaciones externas y de violencia que tienen que ver con el consumo y con una serie de circunstancias que también los lleva al intento de suicidio”, reveló.
Asimismo, Ordiales confirmó que es ésta, la primera causa de muerte de todas las circunstancias por las cuales pueden perder la vida ( como accidente de tránsito, peleas violentas, intento de suicidio, etc). Llamamos externo a lo que viene desde afuera. Es una edad donde muy poquitos se enferman”, aseguró.
Protocolizar el seguimiento
Sobre el objetivo del trabajo por el cual se reunieron el día de ayer, Teresa Ordiales enfatizó que “la idea de protocolizar es ver el seguimiento en el primer nivel de atención o con el equipo de servicio de adolescencia de las ciudades de Madryn , Trelew y Rawson y, en algunos casos en el Centro de día de adicciones”, dijo, indicando en ese sentido que la intención es incorporar “espacios de escucha , de orientación y trabajo con el entorno del adolescente. La prevención, si fuera totalmente exitosa también deberíamos poder prevenir el intento, se hacen muchas acciones para lograrlo”, admitió. Sobre los casos que se han tratado, la profesional manifestó “en la mayoría de los intentos, no hay una real conciencia de “no querer ser” de querer morir, tampoco el que consume en exceso quiere desaparecer. En realidad, es todo lo contrario y necesitamos poder escuchar y que el modelo de atención sea el adecuado y no descuidarlos. Que el adolescente que vivió una situación así, no vuelva a vivirla”, concluyó.
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