CHUBUT 400 LEYES EN EL LIMBO

CHUBUT 400 LEYES EN EL LIMBO

Por diferentes razones los fines de semanas es un hábito para este escriba revisar los distintos formatos y categorías de archivos que he ido atesorando desde hace décadas.

 

Para mí que nunca podría tirar la primera piedra y se reconoce pecador serial para muchos de los pecados existentes, volver a ver los archivos es encontrarse con decenas de casos de pecados, irregularidades, delitos light,  como los definía un ex Vicegobernador, y situaciones propias y ajenas, que involucran a seres e instituciones en omisiones, hechos que generaron interrogantes que perduran, y entre otros antecedentes, encontrar historias que se repiten y aumentan generalmente para peor. Este trabajo nació mirando la sección de leyes, decretos, resoluciones y ordenanzas. A hoy se estima que en Chubut tenemos alrededor de cuatrocientas (400) leyes que hay que revisar y consolidar. Esta situación genera Inseguridad Jurídica y esto es por demás grave y preocupante para muchos, pero pareciera que no tanto para los Diputados que son quienes tienen la obligación de regularizar esas normativas. El ya bastante popular Digesto del Chubut, es una obra que está en una suerte de limbo jurídico. Según la teología católica, el limbo es el estado o el lugar temporal de las almas de los buenos creyentes que han muerto antes de la resurrección de Jesús. En nuestra amada provincia del Chubut si se ingresa al sitiowww.legischubut2.gov.ar se podrá localizar el Digesto Jurídico. Un valioso aporte para facilitar el acceso de todos los interesados en encontrar o conocer una ley provincial. Pero no crean todo al pie de la letra. Ocurre que esa documentación que se puede visualizar en el sitio Oficial de la Honorable Legislatura del Chubut, en muchos casos vive desactualizada. Hay leyes que están como en el limbo de la religión católica en un estado entre vivas y muertas, son pero no tanto. Valen pero a medias. Alrededor de 400 leyes fueron modificadas y todavía aparecen en su versión original. Tomemos por caso el ejemplo de una norma que se recomienda a todo ciudadano y en particular a los periodistas y comunicadores sociales saber de su existencia y utilizarla. La Ley I - 156 de Libre Acceso a las Fuentes de Información y Publicidad de los Actos de Gobierno es una herramienta que permite solicitar información ante los tres poderes del Estado, municipios, cooperativas que tengan concesiones públicas y otros entes, y hasta sin que sea necesario indicar las razones que motivaron el requerimiento. Esta ley que obliga a dar respuestas en tiempo y forma a los funcionarios, en los últimos tiempos fue modificada dos veces. En la página web se puede ver la Ley I – 156 con una observación que dice: "Art 3 modificado por Ley I-511 Art. 1 -Modificación No Consolidada a la fecha". Pero atención, a su vez esta Ley de Libre Acceso a las Fuentes de Información, tiene otra modificación más realizada el pasado 3 de Julio y promulgada con N° I . 530 el 22 del mismo mes, que aún pasados ya más de 30 días todavía no esta subida a la web. En la práctica por ejemplo si un ciudadano lee la ley I - 156 original dice que todo funcionario público que deba facilitar el acceso deberá efectivizarlo dentro de los dos (2) días hábiles. Pero la modificación de Diciembre de 2013 estableció que sean cinco (5) días hábiles, y la que aún no está subida al Digesto Jurídico publicado en la página Oficial de la Legislatura amplió ese plazo a diez (10) días hábiles de haberse formulado el requerimiento de acceso por cualquier medio, incluso verbal, debiendo en este último supuesto labrar acta o diligencia y entregar constancia al peticionante del requerimiento. Hay unas 400 leyes para revisar y consolidar y nuestros Honorables Diputados no ponen manos a la obra, y hasta se llegó a presentar un Proyecto de ley, el N° 212/13 que procuraba Derogar el Digesto Jurídico, a partir del día 15 de marzo de 2014. Afortunádamente ese propuesta no prosperó. Es mejor tener 400 leyes en un limbo jurídico, con toda la inseguridad que significa, a no tener nada.  Lo lamentable es que nuestros legisladores ganan muy poco y trabajan mucho y bien. Y, pobres ellos, no les queda tiempo para abordar el nada grave problema del Digesto Jurídico del Chubut.

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