Christian Ledesma: “El único objetivo es ser protagonista”

Christian Ledesma: “El único objetivo es ser protagonista”
El excampeón se mostró convencido de sus chances ante el próximo certamen de TC, único espacio que ocupará (por ahora) en este 2014. Dijo que Chevrolet no sacará ventaja con el nuevo reglamento y que la categoría sorteará los problemas mientras haya transparencia. “Los pilotos tenemos menos trascendencia que antes”, sentenció.
Christian Ledesma se mueve de un lado a otro. Toma mate, nada de café, y está en la calle casi siempre. Apurado para hacer trámites, atender llamados y prepararse de la mejor forma ante los próximos desafíos que golpean sus puertas. Claro, sabe el marplatense que -al menos por el momento- sólo va a correr en Turismo Carretera durante la temporada 2014.

Y no duda en aceptar nuevas experiencias al volante. Ejemplo: la invitación de Juan José Tomasello para disputar el último fin de semana la primera fecha de TC Mouras como piloto invitado. O acompañar a su hijo Franco cada vez que haya una carrera del karting zonal.

¿Se viene el heredero? Posiblemente, pero… “Yo no soy muy partidario de la idea. Igual ya se me fue todo de las manos”, confiesa sonriente quien el martes cumplirá 38 años. Es la apertura de una interesante charla con “el Retrato…”. El excampeón de TC y TC 2000, más relajado y predispuesto, enseguida retomará la línea principal de lo que asoma.

-¿Cómo estás?

-Tranquilo, el auto está casi listo. La realidad es que ya descansé bastante y ahora espero tener un buen año. Obviamente que me gustaría descansar un poco más, je. Pero bueno, el hecho de estar en una sola categoría también me dará más tiempo para hacer y pensar ciertas cosas con mucha serenidad.

-Arrancás con nueva atención en los motores, ya que Fernando García fue elegido para reemplazar a Johnny Laboritto.

-Sí, porque apuntamos a tener más exclusividad. Nosotros no tenemos nada que decir del trabajo hecho por Laboritto. Hace mucho estábamos buscando un preparador con menos demanda de trabajo y entonces fuimos por Fernando. Ahora estamos trabajando para que todo se pueda redondear bien. Está bueno trabajar en conjunto y tener a un motorista sólo para nosotros.

-A propósito, el trayecto inicial esta vez será diferente, con dos circuitos desconocidos para la categoría como Concepción del Uruguay y Concordia.

-Yo mantengo la tranquilidad. En el equipo sabemos que podemos llegar a tener un buen año. De hecho, fijate que en Neuquén fui el último que hizo la pole. Y creo que si todo funciona bien, podemos volver a ser protagonistas. El año pasado no tuvimos la posibilidad de ganar la carrera por diferentes cuestiones, pero tuvimos un muy buen auto durante todo el fin de semana. Si no cambia, vamos a estar ahí.

-¿Qué opinás de las variantes reglamentarias en favor de Chevrolet? Muchos ya hacen referencia a las 3/10 de compresión en los motores y los 20 kilos menos sobre el peso mínimo.

-Creo que la marca no va a sacar mucha ventaja. Con los kilos, lo único que hicieron fue emparejar el peso en relación a cómo estábamos antes. O sea, ahora llevaremos los mismos kilos que tenían las otras marcas. Esa es la realidad. Después, las 3/10 de compresión no mejoran más de cuatro o cinco caballos en los motores. Y el múltiple de admisión que se agregó tampoco es tan influyente. Por eso confío en que vamos a estar parejos. El TC tenía autos que sacaban mucha diferencia en aceleración y así era difícil competir.

-El reglamento quedó cerrado y se avizora que puede llegar a ser un tema de discusión…

-No coincido. Porque la alternativa de dejarlo abierto no era problema si estaba bien manejado. Y los reglamentos cerrados fueron que los que se manejaron toda la vida. Lo que pasa es que acá se habla mucho antes de empezar y ver las cosas. Me parece que es necesario mantener la calma y opinar con los hechos. Es la única opción.

-¿Cuál es la salud del TC tras la asunción de Hugo Mazzacane como presidente?

-La categoría terminó un buen año. Obviamente, estoy tan preocupado por la parte económica como el resto. Pero el último año no fue malo, pese a todos los movimientos que hubo. Qué sé yo… es difícil ser parte y dar una opinión bien concreta como si estuviese afuera. Mientras las cosas se vayan dando con transparencia, no van a existir problemas.

-Lo económico siempre constituye un párrafo aparte.

-Es un tema difícil. Pero no depende del automovilismo sino del país. Y si el país está mal, estamos mal todos. Esa situación repercute en los diferentes ámbitos. Ojalá que todo se mejore y comencemos a transitar por carriles normales.

-Christian, ¿creés que se ha ganado o perdido terreno en función del espectáculo que tanto reclama la gente?

-Yo siempre digo lo mismo sobre eso: mientras se siga trabajando para abaratar costos y justificar elementos, los espectáculos van a ser cada vez peores. Simplemente, porque los autos se ponen muy parejos y resulta dificilísimo que las carreras salgan interesantes. La realidad es que los autos, con el transcurso del tiempo, se van tornando cada vez menos complicados de manejar, mucho más perfectos y rápidos. Con elementos muy superiores. Entonces cada uno prácticamente termina corriendo con el mismo potencial. Otra cosa: los autos ya no se caen tanto en carrera como sucedía antes. Hoy las carreras son de autos definidas por los pilotos. Indudablemente que nosotros tenemos mucha importancia, pero también pasamos a tener menos trascendencia que antes con respecto al tema manejo.

-¿Con qué sensación terminaste la última temporada?

-Fue un buen año, al menos dentro del TC. Sí reconozco que me quedé con las ganas de haber peleado más de lleno el campeonato y ser parte importante en la definición, algo que nosotros buscamos permanentemente. Así y todo, no resultó un balance negativo. Además, se pudo ganar una carrera, lo cual siempre es importante.

-¿Y ahora?

-Yo siempre trabajo en función de pelear. Todo mi equipo lo hace. Después, las cosas se van dando de diferente manera. Pero el único objetivo es ser protagonista.

-¿Tenés las mismas ganas que cuando empezaste?

-Siempre están las ganas de manejar un auto de carrera y compartir el fin de semana. Quizás se vive distinto a años anteriores. Pero uno nunca pierde el entusiasmo de poder estar ahí, trabajar y vivir de lo que le gusta.

“La economía predomina en el automovilismo actual”

Aunque suene extraño, Ledesma sólo tiene confirmada su participación en el TC para afrontar el venidero año calendario. Ha sostenido que seguirá con el Chevrolet atendido por Alberto Canapino, con motorización de Fernando García y Alberto Scarazzini como flamante director deportivo (sí, volvió un ladero incondicional para el marplatense). Sin embargo, el panorama quebró su rumbo de acuerdo a lo acostumbrado.

La gran novedad surgió desde el Súper TC 2000, categoría donde Christian no pudo arreglar con Fiat y quedó sin lugar. Libre tras el alejamiento del equipo oficial Honda (afectado por razones presupuestarias), se habló de una segunda aventura en Chevrolet, pero la posibilidad enseguida terminó irresoluta. Ahora, el Top Race podría ofrecer una alternativa momentáneamente en veremos…

-¿Por qué llegaste a esta situación?

-Básicamente, por la parte económica. En los lugares que había disponibles, todos los pilotos deben aportar dinero para correr y yo no estaba en condiciones de poder hacerlo. Pasás de estar cobrando un sueldo a poner plata, entonces se torna una situación difícil y rotunda. Es blanco o negro. La economía predomina en el automovilismo actual. Y cada vez se está haciendo más difícil. Entonces, bueno, hay que tener un poco de sangre fría para pensar tranquilo y no que la pasión te lleve a hacer cosas que no son convenientes.

-¿A vos qué sensación te genera?

-Yo no digo que esté bien o mal. Pero evidentemente el automovilismo ya no es lo suficientemente profesional como años atrás. O sea, los equipos oficiales aportaron dinero mucho tiempo para tener pilotos con todo acomodado. Y hoy en día no es así. Igual las cosas por algo se dan de esta manera. Es mucho el dinero que se necesita y la realidad marca que no es fácil conseguirlo. Se buscan todos los recursos, porque a los equipos no se les hace fácil mantener sus estructuras. Hay un montón de factores a tener en cuenta para atender un auto de carrera. Eso conlleva a un montón de condiciones; entre ellas, que los pilotos aporten dinero para poder completar los presupuestos.

-Seguro te vas a sentir un poco raro con la actividad más reducida...

-Sí, hace once años que venía corriendo en dos categorías. Pero bueno, la realidad es que todavía no está todo definido. Si bien resulta complicado, habrá que esperar a cómo se vayan dando las cosas. Probablemente no sea desde el principio, pero hay posibilidades para hacer otra cosa.

-¿Top Race?

-Sí, tuve charlas con gente de esa categoría. Igual todo depende de la parte económica y ver cómo se reacomoda la situación que vivimos actualmente. El tema del dólar y esas cosas van a influir mucho sobre los destinos que tome el automovilismo. Todo el mundo está esperando y especulando con el futuro para poder comprometerse o no.

La historia continúa

Franco Ledesma tiene nueve años y es el hijo mayor del matrimonio conformado por Christian y Jacqueline Bianchi, esa mujer, fierrera como su entorno, que también es madre de Luca (6). Tras ensayar en reiteradas oportunidades, el chiquitín más grande tuvo su bautismo en el Karting del Atlántico, cuando desembarcó a fines de 2013. Hoy, con tres presentaciones acumuladas, la pasión automovilística parece haber encontrado un legado en el seno familiar. Por más que a papá no le guste demasiado el asuntito.

-¿Cómo lo ves?

-A Franco lo entusiasma mucho el karting. Hace dos años que me venía pidiendo correr y ya no me pude resistir más. La verdad, se lo toma muy en serio y habrá que apoyarlo. Otra no queda, je.

-Encima del otro lado apuestan para que no afloje.

-Sí, la madre lo acompaña mucho. También está trabajando para que él pueda seguir, pero no es fácil. Uno por ahí cree que las mismas frustraciones vividas como piloto las tiene en el lugar de padre con algunas cosas. Y la realidad es que resulta mucho peor del lado del padre que del hijo. Todo esto después de tantos años es como volver a aquellos momentos.

-¿A Luca también le tiran los fierros?

-Por ahora, no. A veces da una vuelta y le da frío. Arranca de nuevo y para a tomar agua. Va otra vez y le agarran ganas de hacer pis. No termina haciendo nada, ja.

-Más allá de si continúan o no, los dos ya cuentan con una gran ventaja desde casa.

-Sí. Después de tantos años en el tema, yo les podría acortar bastante los caminos. Pero tal vez tendrán la presión extra de ser “los hijos de”. Lógicamente, hay que trabajar para que eso no los afecte. Que lo puedan capitalizar y no que les signifique un problema.

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