Los choferes de larga distancia iniciaron un paro sorpresivo

Los conductores de micros de larga distancia enrolados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) iniciaron anoche un paro ante el fracaso en las discusiones paritarias que el gremio viene manteniendo con las cámaras empresarias del sector del autotransporte.

La medida de fuerza se dispuso cerca de las 19 en un plenario de delegados que deliberó en la sede de la UTA en la Capital Federal. Comenzó a hacerse efectiva en Rosario pasadas las 21 de ayer y generó desconcierto entre los pasajeros: no fueron pocos quienes quedaron varados en la estación de ómnibus Mariano Moreno.

Las firmas optaron por reprogramar los viajes o devolver el dinero a sus clientes que esperaban la solución del conflicto a partir de las 9 (según lo dispuesto en principio) si no se confirmaba la intervención del Ministerio de Trabajo nacional que podría reducir la duración.

Lo cierto es que en las plataformas de la terminal reinaba anoche el desconcierto entre los pasajeros, la mayoría de ellos estudiantes universitarios que dejaban la ciudad debido a que hoy es el último día en que la Universidad Nacional de Rosario (UNR) dictará clases. Es que los docentes lanzaron un paro para mañana y el viernes (ver página 5).

En tal sentido, y teniendo en cuenta el feriado largo por el 25 de Mayo, que este año suma por única vez el lunes 24 a raíz de los actos del Bicentenario, no fueron pocos los que optaron por hacerse la chupina hoy y emprender el regreso a sus hogares. Claro que la sorpresa fue mayúscula cuando intentaron abordar anoche los colectivos.

Luego de las 21, la inactividad fue total y quienes ya pensaban en dejar Rosario para regresar el martes de la semana que viene tendrían que esperar en la ciudad.

El secretario gremial de la UTA, Sergio Copello, llegó anoche a la estación para explicar a los pasajeros el porqué de la huelga y verificar por las distintas ventanillas el nivel de acatamiento a la medida.

Mientras eso ocurría y los empleados dejaban de atender, no fueron pocos los que hicieron oír sus quejas. "Tengo que ir a Buenos Aires urgente por cuestiones familiares", sostuvo una mujer frente a la ventanilla de la empresa Chevallier que, poco después de las 21, ya había cancelado siete servicios.

A su lado, un hombre trataba de consolarla. Finalmente, la mujer optó por aguardar en uno de los bancos de la terminal rosarina.

El paro afecta a todas las empresas que cubren distancias superiores a los 200 kilómetros desde Rosario y los delegados gremiales iniciaron anoche una vigilia para chequear el efectivo cumplimiento de la medida.

Al cierre de esta edición de La Capital, llegó la versión de que Trabajo había dictado la conciliación obligatoria, pero no pudo confirmarse y desde la UTA mantenía la medida en la terminal.

El paro afectó al personal administrativo, además de los choferes de los colectivos.

"No vinimos acá para actuar de manera coercitiva. Apenas llegamos, todos se plegaron sin problemas a la huelga", remató Copello.

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