La Secretaría de Transporte modificó un automóvil con la colocación de un cristal para mejorar la seguridad, tras el objetivo de consensuar entre las partes involucradas esta modificación, pero obtuvo una rotunda negativa.
Específicamente, el Gobierno presentó un vehículo Chevrolet Corsa adaptado con la mampara blindada para brindar seguridad a los trabajadores. Sin embargo, al ingresar al rodado, los taxistas se percataron de la incomodidad que les genera para realizar su trabajo diario, ya que los espacios quedan muy reducidos.
Por este motivo, la Secretaría de Transporte seguirá trabajando en el tema, para encontrar un prototipo que satisfaga los requisitos de los taxistas y también de los dueños.
Al respecto, Palau aseguró que: "Mandamos un vehículo Corsa a Buenos Aires para que le colocaran la mampara y se pusiera en consideración de los dueños y choferes de taxis, tras la meta de consensuar si este vehículo admite o no esta modificación. No se ha tomado ninguna decisión, al contrario, estamos poniendo en consideración de todas las partes estos cambios. Hay divergencias entre choferes y dueños. Si no se llega a una solución con respecto a este tipo de auto, habrá que llegar a otra forma de solución con otro vehículo y esto va a llevar mucho tiempo más y habrá que ver en la reglamentación este cambio de unidades".
Los choferes se subían y probaban sin mucho éxito el nuevo prototipo. Muchos de ellos no tenían espacio para poder manejar. Incluso hicieron subir a una embarazada y dos personas más y entraban de manera muy incómoda. El malestar iba en aumento cada vez que un taxista probaba el Corsa modificado.
Con respecto a la incomodidad que presenta esta modificación, Palau admitió que personas obesas o muy altas no viajarían muy cómodas. "Yo me subí, mido un metro ochenta y cinco y no tuve problemas, pero reconozco que las personas obesas o discapacitados tienen algún tipo de dificultad pero también lo tienen en todos los vehículos que circulan".
Los choferes en todo momento se mostraron molestos con el cambio. "El gobierno nos dice que es para personas que pesan hasta 110 kilos, pero acá somos muchos los choferes que pesamos más de 110 kilos. Hay una discriminación, me tengo que buscar otro laburo", comentó Víctor García.
Fernando Sáez, de la Asociación de Propietarios de Taxis (Aprotam), también se mostró preocupado. "Esto ha creado mucha ansiedad en el sector. Este proyecto de ley redactado a las apuradas lo único que ha traído son complicaciones. Uno de los artículos dice que en 180 días le va a entregar los permisos a los choferes que han estado participando de esto. Hay una intranquilidad total en los propietarios. Nosotros le habíamos dado una medida superadora un añó atrás en la bicameral de Seguridad pero no nos escucharon", argumento.
También coincidió que el Corsa en estas condiciones no es viable. "Nosotros, como Cámara, vamos a tomar todos los recaudos necesarios porque con esta modificación no se le brinda seguridad ni a los choferes ni a los usuarios. Además, ya está en conocimiento la Federación Nacional y esto se sabe en todo el país. En unos días, seguramente, tendremos que tomar algunas medidas". Concluyó Sáez, la voz de los dueños de taxis.
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