El abogado de las familias de los fallecidos aseguró que el chofer no podía manejar. También expresó que el conductor fue obligado a manejar a pesar de haber dejado por escrito que los neumáticos no estaban en condiciones para hacerlo.
Luego de denunciar que el colectivo no cumplía con las condiciones mínimas de seguridad para viajar, ahora la querella apunta contra el chofer. Mauricio Arraigada, abogado de familiares de las 43 víctimas de la tragedia de Rosario de la Frontera, aseguró que el chofer no podía manejar pero fue obligado a hacerlo, pese a encontrarse bajo tratamiento psicológico.
El jurista sostuvo en las últimas horas que el conductor del micro no estaba apto para conducir, ya que tenía una cuestión médica a resolver, y pese a tener este conocimiento el Jefe del Destacamento Móvil 5 le ordena que maneje desde Santiago del Estero a Jujuy.
Pero Arraigada aportó detalles cruciales para la investigación. Dijo que el chofer dejó constancia en el libro de guardia del Destacamento Móvil 5, donde dice que los neumáticos no están en condiciones y por ello no quería incurrir en mayores responsabilidades. En ese sentido, precisó que una semana y media antes del viaje ese colectivo había reventado un neumático.
También denunció que las cubiertas de las ruedas estaban recapadas, sin saberse si fue con un procedimiento que se hizo en forma homologada o casera, a pesar de que hay partidas en el Ministerio de Seguridad para hacer el recambio de neumáticos conforme al kilometraje.
Ayer el letrado había apuntado contra el Jede del Destacamento Móvil 5 de Gendarmería asegurando que incurrió en los delitos de “estrago por dolo eventual” y “defraudación al Estado nacional” y delegó responsabilidades a otros miembros de la fuerza nacional tales como el segundo jefe de esa dependencia, el jefe de Logística de la unidad, el jefe de Sección que viajó en el micro accidentado, el director nacional de Gendarmería, el subdirector nacional, el director general de Personal y el director de Logística.
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