El Chocón: aseguran que los líquidos cloacales son tratados

El intendente Di Fonzo rechazó la denuncia de una vecina que alertó que el lago está contaminado.

Sonia Arévalo denunció que se tiran líquidos sin tratar al Ramos Mexía. (Claudio Espinoza)

"Lo que cae es el agua, los efluentes cloacales ya tratados", señaló el jefe comunal.

Neuquén> El intendente de El Chocón, Nicolás Di Fonzo, aseguró ayer que la planta de tratamiento de esa localidad ubicada en el casco viejo vierte al lago Ramos Mexía líquidos cloacales "ya tratados", en respuesta a las denuncias por contaminación.

"Lo que cae es el agua, los efluentes cloacales ya tratados, porque todas las plantas de tratamiento desembocan en algún lado. Esa agua que desemboca si bien está tratada, tiene algas, la flora habitual que se potencia, pero no está contaminada", aseguró el jefe comunal en referencia a los malos olores e insectos que están en la orilla del lago a metros de la planta.

El lunes pasado una antigua vecina de la zona, Sonia Arévalo, denunció que lo que se vierte al lago no tiene tratamiento y alertó sobre el "peligro" que puede representar para la comunidad.

El intendente de El Chocón expresó que la planta de tratamiento de líquidos cloacales está bajo órbita del EPAS y que el municipio desagota en ella los desechos del atmosférico. "Nosotros descargamos ahí. Pero cuando la planta está saturada no", dijo Di Fonzo.

Otra de las denuncias que realizó la vecina fue la falta del servicio por más de seis meses del camión atmosférico municipal lo que genera el desborde en cada vivienda.

En respuesta, el jefe comunal aseguró que "el camión que tenemos hace un mínimo de siete pozos por tanque, con esa periodicidad estamos desagotando".

Este servicio, según detalló Di Fonzo, es para destapar los pozos de los vecinos y tiene distintos costos. Por primera vez sale 70 pesos y el segundo destape 30. Además, existen tarifas sociales de 15 pesos.

"El problema grande que hay es ver dónde desagotamos ese tanque del atmosférico", admitió Di Fonzo, quien explicó: "Lo ideal sería que sea en la planta de tratamiento del EPAS, pero no siempre se puede hacer, por eso es la baja del servicio".

El intendente desacreditó las denuncias de Arévalo ya que aseguró que fueron "fuera de contexto".

"La mujer que hace la denuncia fue la directora de Turismo en la gestión pasada. Si no hubieran gastado tanta planta en publicidad turística, seguramente estos problemas no los tendría la localidad", afirmó Di Fonzo. Y la acusó de "utilizar fondos municipales para beneficio propio".

Las denuncias de Arévalo fueron sobre dos focos infecciosos en esa localidad. El primero a orillas del lago, a metros de la planta de tratamiento, hacia donde llegan los desperdicios cloacales de los barrios 1, 2, 3 y de los complejos turísticos; y el segundo, en el barrio Quellén donde los vecinos tiran los desechos de sus pozos ciegos a la calle o en cercanías de ese sector, en una pileta de oxidación a cielo abierto.

Según el intendente, en esa pileta desembocan solo una pequeña cantidad de casas, y "de ninguna manera llega su contenido al lago".

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