Una persecución que involucró a varios patrulleros de la Regional Quinta de la Policía provincial terminó con la detención de una persona y el secuestro de un auto Fiat Uno color rojo. El procedimiento se concretó anoche alrededor de las 21.
Con los datos de los sospechosos, se llevó a cabo un operativo cerrojo, que dio resultados positivos a última hora de ayer. Un patrullero alertó a sus pares sobre el auto Fiat, que fue visto en el barrio Don Bosco y se inició una persecución que desembocó en la calle Juan XXIII, donde los asaltantes chocaron un Chevrolet Agile y un Peugeot 505, que se encontraban estacionados frente a la casa de su propietario.
Lejos de entregarse a las fuerzas de seguridad, los delincuentes siguieron su marcha con gran parte del auto dañado y en su búsqueda de huir colisionaron un vehículo policial. A esta altura, se vieron obligados a detener la marcha frente a una casa situada en Juan XXIII al 1.800.
Los sospechosos huyeron a la carrera y los agentes consiguieron atrapar a uno de ellos, que habría sido autor de varios hechos delictivos. Se presume que en el auto se movilizaban no menos de cuatro personas.
En la tarea policial intervinieron agentes de las comisarías Cuarta, 24, 32, 26 (Fernández Oro), Brigada de Investigaciones y Motorizada. El detenido, mayor de edad, quedó alojado en la unidad policial céntrica y de acuerdo a fuentes policiales, se avanzaría en el transcurso de hoy con la aprehensión del resto de los sospechosos.
Los vecinos del barrio Don Bosco mostraron su temor por lo sucedido y el riesgo para sus familias debido a que los delincuentes circulaban a gran velocidad y de milagro no atropellaron a ninguna persona.
Mediante las pericias llevadas adelante por personal de Criminalística, se aguardaba encontrar elementos sustraídos por los asaltantes. Por ese motivo, hasta pasadas las 22, se tomaron huellas del auto secuestrado y se trató de ubicar a posibles testigos.
En la presente jornada sería indagado el único detenido.
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