El conductor de una Kangoo habría estado ebrio y, según testigos, habría cruzado el semáforo en rojo y fuerte. Sucedió ayer en una esquina del Centro. Fiscal quiere enviarlo a la cárcel de Bouwer.
Según estableció La Voz del Interior, a través de fuentes policiales, un primer análisis de sangre al que fue sometido en el Hospital de Urgencias, donde quedó internado con custodia policial, determinó que tenía un nivel de 1,6 de alcohol en sangre, lo que supera largamente el límite permitido, de 0,3.
No obstante, la prueba que va a ser tenida en cuenta por la Justicia es la que efectuó Policía Judicial, cuyos resultados estarán hoy a la mañana en poder de la fiscalía de Distrito 1 Turno 4, a cargo de Rubén Caro.
Ayer, el fiscal evitó dialogar en profundidad sobre la causa, ya que prefirió tener los resultados de los análisis antes de emitir una opinión. Sólo indicó que pese a que la causa ya ha reunido diferentes testimonios, convoca a aquellos testigos del siniestro vial a presentarse en la fiscalía, en el edificio de Tribunales II (Fructuoso Rivera 720) o en la sede de Accidentología Vial (calles Félix Aguilar esquina Misiones; teléfono 0351-433-1639).
Pese al hermetismo del funcionario judicial, a través de otras fuentes abocadas al caso, se logró saber que de confirmarse el análisis de alcohol en sangre efectuado en el Hospital de Urgencias, el conductor de la Kangoo, Nicolás Trinidad (28), podría ver agravada su imputación, hasta ahora de “homicidio culposo”, como ocurre cada vez que hay un siniestro vial con víctimas fatales.
Esta figura penal no supone que el conductor que haya causado la tragedia sea detenido. No obstante, ayer el fiscal Caro ordenó que Trinidad quedara preso en la Cárcel de Bouwer, trámite que se formalizará cuando reciba el alta médica.
Se presume que podría ser imputado por “dolo eventual”, lo que significa que pudo haber previsto la tragedia vial antes que ocurriera, pese a lo cual decidió continuar con una conducta supuestamente imprudente y con riesgo para terceros. El delito prevé penas de 8 a 25 años de prisión.
¿Pasó en rojo y fuerte?
¿Cuáles son los elementos que hacen pensar en esta figura legal? Según los primeros testimonios reunidos por los investigadores, siempre según las fuentes consultadas, Trinidad (28) habría pasado el semáforo en rojo y a alta velocidad cuando cruzó Chacabuco y calle Entre Ríos, alrededor de las 5.40 de ayer. En ese momento, por Entre Ríos, circulaba el taxi Fiat Siena, de la empresa Transmitaxi, manejado por Lucas Romero, de 23 años.
Tal fue la violencia del impacto, que el taxi dio dos trompos y terminó chocando contra un camión repartidor de lácteos, que estaba estacionado allí, realizando una descarga. Romero murió en el acto.
En la causa, también se investiga al camionero, ya que al parecer, el rodado estaba frenado en un lugar prohibido.
Al conocerse la tragedia vial, llegaron a la zona compañeros de Romero, quienes golpearon a Trinidad. Entre las lesiones producto del choque y las agresiones que sufrió, debió ser internado en el Urgencias.
En la Kangoo, confió una de las fuentes, se hallaron botellas de bebidas alcohólicas. Según otros testigos, según consta en el expediente, Trinidad habría intentado ingresar, momentos antes de la colisión, en un boliche, donde le negaron el ingreso por su estado alcohólico, siempre de acuerdo a las fuentes. Tras ello, regresó a su vehículo y a poco de arrancar, se produjo el choque fatal.
Todos estos testimonios serán analizados a partir de hoy en la fiscalía de Caro, que intentará verificarlos. En caso de ser así el agravamiento de la imputación sería inminente.
Críticas
Luego de la muerte de Romero, el servicio de taxis en la ciudad de Córdoba quedó resentido, ya que varios choferes decidieron frenar por unas horas, en señal de duelo.
“Lamentablemente nos encontramos con esta triste realidad, la inseguridad que en todas las madrugadas existe, los controles son escasos. Vamos a reclamar los controles que sería necesario que se hicieran todos los días”, pidió Miguel Arias, del Sindicato de Peones de Taxis.
“Hace tiempo que no tenemos controles –insistió–, el único control es el de Transporte, que está bien que nos controlen, pero Nueva Córdoba es tierra de nadie y no hay controles de ningún tipo. Entre las 4 y las 5 de la mañana, la mayoría de los taxistas preferimos no prestar el servicio por la inseguridad que hay en las calles y eso es algo que vemos con mucha preocupación y no se soluciona el problema”, añadió.
Cerca de otro drama
El caso Ellena. El siniestro vial ocurrido ayer a la madrugada sucedió a 100 metros del cruce de Chacabuco y Corrientes, esquina que fue epicentro de la trágica muerte de Mariana Ellena, una profesora de gimnasia.
Atropellada. El 2 de septiembre de 2011, a la madrugada, Mariana, de 22 años, fue embestida, mientras cruzaba a pie Chacabuco, por un Fiat 147 que, supuestamente, corría una picada (con un 147) y que escapó, para luego ser ubicado. El adolescente que conducía el auto, que tenía 16 años, está imputado de “homicidio culposo agravado” y “conducción peligrosa en prueba de velocidad no autorizada”. El juicio aún no pudo realizarse.
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