Gimnasia estuvo lejos del nivel mostrado en las primeras fechas y cayó claramente con Newell´s en Rosario.
Ni el mejor cuando ganó, ni el peor cuando perdió. Gimnasia sabe para qué está y, más allá que anoche cedió la punta del torneo Inicial, no tiene por qué preocuparse tras la caída en Rosario, donde el último campeón del fútbol argentino impuso claras condiciones para quedarse con un cómodo triunfo.
El encuentro, que completó el fixture ya que perteneció al postergado de la segunda fecha, tuvo un claro dominador. Newell´s, con su característico juego de posesión, fue el que tuvo la tenencia y utilizó el ancho del campo de juego, aunque recién profundizó y justificó la diferencia en el complemento.
El Lobo, de entrada, esperó atrás para cerrar bien los espacios e intentó aprovechar el mínimo error para responder de contra. De todas maneras lo respetó demasiado e hizo un equipo muy largo, porque Pereyra y Rasic quedaron lejos del resto, mientras que García y Mussis se contuvieron para tapar las subidas de los laterales adversarios.
Se jugó lejos de los arcos y la primera en tocar alguno de los arqueros fue a los 27 minutos, cuando Monetti embolsó un débil intento de Figueroa. A partir de allí, la Lepra comenzó a aproximarse, pero, a diferencia de lo que intentaba plasmar en el campo, rompió la chapa por medio de la pelota parada: Maxi ejecutó y Heinze, que durmió a Barsottini, conectó para el 1-0 parcial.
Le tocaron el orgullo a Gimnasia, que en la siguiente volvió a ejercer la presión, García recuperó y habilitó a Pereyra, que no dudó y sacó un zurdazo que se fue besando el primer ángulo de Guzmán.
En el complemento, los dirigidos por Troglio arrancaron mejor, con más decisión y adelantados en el campo. Sin embargo, en la primera que Newell´s se acercó (tras un penal que Luis Alvarez no sancionó contra Meza), lastimó: Maxi Rodríguez, con mucha suerte, se llevó la pelota entre cuatro jugadores y, tras el remate de Aquino que dio rebote Monetti, el capitán leproso la mandó a guardar.
Los cambios no modificaron el trámite. Incluso, la obligación condujo al Lobo a desordenarse y dejar algunos espacios para acompañar a Pereyra en ofensiva. La falta de recuperación de pelota se sintió, porque Nacho Fernández no pudo pesar en el juego y Licht y Oreja no fueron la salida de juegos anteriores.
Mussis y Pereyra intentaron con remates de afuera, pero sin suerte. Newell´s, en tanto, siguió luciéndose con la pelota y fue aprovechando el desequilibrio para arrimarse al arco de Monetti. Así estiró aún más la cuenta, ya que cerca del final, Trezeguet jugó para atrás y Rinaldo, que se acomodó tras un rebote favorable, la colocó al segundo palo.
No hubo tiempo para más y Gimnasia se trajo un golpe de Rosario, que le sacó la punta del campeonato y le dio un baño de realidad, aunque el domingo debe reponerse de inmediato ante un rival que asoma directo, porque este equipo sabe cuáles son los objetivos planteados.

Comentá la nota