China avanza sobre los autos

China avanza sobre los autos
Es la primera vez que una automotriz de ese país adquiere una marca global. El boom de ventas de vehículos en el mercado local justifica la inversión.
La automotriz china Geely compró la marca sueca de Ford, Volvo, por 1.800 millones de dólares. El acuerdo es la adquisición internacional más grande de la historia del mercado automotor chino y su primer pie entre las grandes del sector.

"Esta compra garantiza el liderazgo mundial de Volvo en el segmento premium de la industria automotriz", aseguró el director ejecutivo de Geely, Li Shufu, que calificó de "hito" la operación. Los nuevos dueños garantizaron que mantendrán su presencia en Europa pero intentarán convertir a China en el segundo mercado de la marca. El pujante mercado interno del gigante asiático eleva las probabilidades del éxito.

La estadounidense Ford había puesto en venta su filial sueca tras la crisis financiera. Con un plan de reestructuración, que incluía ventas de algunas marcas, la compañía prescindió de los rescates oficiales mientras que sus principales competidoras debieron recurrir a la ayuda estatal. Geely pagará por Volvo un tercio de lo que Ford desembolsó por ella en 1999 cuando se la compró al fabricante de camiones homónimo. La firma china desembolsará 1.600 millones de dólares en efectivo y los 200 millones restantes en títulos de la empresa.

Geely es la mayor automotriz privada china y tiene una producción anual de 300 mil vehículos. Con la compra de Volvo espera aumentar esa cifra en pocos años. "El objetivo de Geely es producir y vender 2 millones de automóviles para 2015, la mitad en China y la mitad en el extranjero", dijo Li. La compañía tiene previsto instalar en Pekín una nueva planta de producción destinada al mercado local y mantendrá las dos ya existentes en Suecia y Bélgica que emplean unos 20 mil trabajadores.

Por su parte, el director ejecutivo de Ford –Alan Mulally– afirmó que la venta de Volvo permitirá a la estadounidense concentrarse mejor en el mercado de su país. La compañía china tiene plantas en Rusia, Ucrania e Indonesia y además comercializa sus productos en Chile, Uruguay, Venezuela y Nepal. Con la compra de Volvo el perfil internacional de la firma se eleva. Es la primera vez que una compañía china es dueña de una marca líder global.

La internacionalización de las compañías chinas avanza a pasos agigantados y se expande en sectores estratégicos como el dinámico mercado automotriz y a la par gana posición el mercado global del petróleo. Pero según los expertos, a pesar de su creciente influencia mundial la cultura empresarial oriental representa una traba para la integración con estructuras occidentales por las diferencias gerenciales, tal como sucedió en el sector tecnológico cuando la china International Business Machines Corp. compró Lenovo.

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