Fue en las villas Del Sur, Videla, Barrientos y Pueyrredón. No evacuaron a nadie.
En las villas Videla, Pueyrredón y Barrientos la situación se repetía. "¿Usted anota para los palos y el nailon?", preguntaba insistentemente Rosa, una joven mujer que cargaba en sus brazos a un niño de 2 años y en su vientre, un embarazo de 7 meses. "Es que parece que va a seguir lloviendo y yo no tengo dónde ir", se lamentaba mientras trataba de caminar en el barro para alcanzar a las asistentes sociales. "No tengo trabajo ni otro lugar donde vivir y tengo una hija de 5 años; ¿qué hago si mi casa se me cae", coincidía Deolinda, mientras ponía sus pertenencias a salvo del agua sobre una pequeña mesa.
Con la energía eléctrica interrumpida por seguridad y decenas de niños jugando en las calles embarradas, las villas chimberas cercanas a la Avenida Benavídez eran ayer la imagen viva de la desolación. Un camión con tanque atmosférico no daba abasto ayudando a sacar el agua de las casitas, mientras sus ocupantes arrimaban ayuda con jarras, baldes y todo recipiente que tenían a mano. Pero el agua que conseguían sacar del interior iba a parar a los patios o a la calle, transformando todo en un gigantesco lodazal donde hasta caminar era un peligro.
"A esta gente se la ha ayudado mucho: les damos materiales para construir y los venden en vez de usarlos", se quejaba ayer una de las asistentes sociales del municipio, haciendo piruetas en el barro para no caerse. Un grupo de vecinos, mientras tanto, armó rápidamente un corte sobre la Avenida Benavídez para reclamar viviendas, actitud que fue criticada por los funcionarios municipales que recorrían las villas: "Estamos buscando soluciones, pero nada es inmediato", les decían.
El intendente de Chimbas, Mario Tello, salió a desmentir evacuaciones en las villas y detalló las obras que están en ejecución y las que están en carpeta. "A la gente de villa Del Sur -dijo-, que es una de las más afectadas por la lluvia, le vamos solucionando los problemas: ya reubicamos a algunas familias en las casas que se entregaron recientemente y a otros, les construiremos en el mismo lugar. Hemos licitado dos barrios más y en cuanto a la villa Videla, estamos analizando la compra de un terreno para la construcción de viviendas".
Durante la mañana, desde el municipio se asistió con palos y nailon a los vecinos que estaban en situación más crítica en todos los lugares inundados por la lluvia. Al mediodía, unas 15 familias mantenían dos cortes sobre Avenida Benavídez, mientras exigían la presencia del intendente o de algún funcionario municipal que escuchara su pedido urgente de viviendas.
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