Entre sus lapsus, Sebastián Piñera dio por muerto al poeta Nicanor Parra al abrir una feria literaria y juró que Robinson Crusoe existió realmente.
Tan sólo 24 horas antes, durante una breve visita al archipiélago Juan Fernández, ubicado a casi 700 kilómetros al oeste de la costa chilena, el jefe de Estado se refirió a "Robinson Crusoe", el personaje de la novela dieciochesca del inglés Daniel Defoe, como un hombre de carne y hueso, y llamó "isla" al conjunto de varias islas que pertenecen a su país. "En esta isla vivió durante cuatro largos años Robinson Crusoe, cuya historia no sólo fascinó al mundo, sino que puso en el mapa del mundo a esta isla, en la cual viven 800 chilenas y chilenos", dijo textualmente. "Esta isla maravillosa de Juan Fernández fue descubierta por casualidad por un marinero llamado Juan Fernández, que se desvió de la ruta tradicional y dio con esta maravillosa isla", acotó, no sin redundancia.
En la red social Facebook pueden encontrarse casi un centenar grupos de debate sobre anteriores lapsus del mandatario. Poco después de asumir la presidencia, en un discurso encendido, Piñera se refirió al terremoto y el "marepoto" que azotaron varias regiones de Chile el 27 de febrero (en Chile, "poto" es "culo").
Liberty Valance, seudónimo de un anónimo columnista de la revista Sábado, que se publica con el diario El Mercurio, atribuyó ayer las anécdotas de Piñera a su "incontinencia verbal". El post se refiere a varios momentos de peligro que ha pasado Sebastián Piñera en los últimos meses debido a su impulso –sin duda empresarial en quien se ha acostumbrado a contarse entre los dueños de la compañía de aviación Lan Chile– de hacer las cosas con velocidad. El apresuramiento también es corporal: en 2005 esquivó por poco la mordida de un lobo marino al que se acercó imprudentemente en la ciudad de Valdivia, y en Nueva Orleans (EE.UU.), hace un par de semanas, casi cae al Misisipi mientras subía por un terraplén. En Constitución, hace algunas semanas, estuvo a punto de caer entre unas rocas y, antes de asumir el cargo, casi fue atropellado al cruzar a mitad de cuadra una avenida de Santiago.

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