Chihuido tuvo el respaldo ciudadano

Se debatió ayer el proyecto de la represa en Quili Malal, localidad que deberá ser reubicada. Ningún expositor se opuso a la obra. Sólo se cuestionaron algunos aspectos ambientales.
La localidad de Quili Malal fue ayer la sede de la audiencia pública convocada por la Subsecretaría de Medio Ambiente de la provincia para debatir el proyecto de la obra de la represa Chihuido I.

Unas 350 personas escucharon las voces de los expositores. El gobernador Jorge Sapag cerró la jornada. El mandatario destacó que “la audiencia pública es un acto de la democracia porque más de 350 personas presentes y 25 expositores discutiendo y manifestando su opinión, nos demuestra que se trata de un pueblo reunido detrás del trabajo, de una obra, de un proyecto de vida”.

Garantizó a todos los parajes y localidades afectadas “el compromiso de cumplir con los acuerdos, derechos y garantías”.

Quili Malal, una localidad de 170 habitantes, deberá ser reubicada ya que las aguas del embalse cubrirán el pueblo que hoy se asienta protegido por una muralla de bardas. El nuevo emplazamiento estará a 4 kilómetros del actual, en la zona de El Bolsico. La empresa que construya Chihuido I deberá levantar las casas, ampliar la escuela primaria, llevar los servicios de gas, electricidad y agua potable así como también entregar 300 hectáreas con riego presurizado. Los parajes Agrio del Medio y Bajada del Puente también serán reubicados.

Además se creará un área natural protegida de 200 mil hectáreas y se impulsará el turismo para aprovechar el lago de la represa, así como también los proyectos productivos.

Ninguno de los expositores estuvo en contra de la obra. Se destacó que la represa llevará seguridad a los habitantes del Alto Valle de Río Negro y Neuquén y la necesidad de que la población de Quili Malal sea acompañada en el proceso de destierro para mitigar el impacto sociocultural y económico que significará el abandono de su vida habitual.

Seguridad

Desde el Organismo de Seguridad de Presas (Orsep) se indicó que Chihuido I es la obra que mayor seguridad puede brindar al complejo Cerros Colorados ante una crecida extraordinaria del Neuquén, como la que se registró en 2006 y que dejó pérdidas millonarias en el tramo inferior del río.

El Centro de Ingenieros de Neuquén reclamó que los planos del proyecto ejecutivo del Aprovechamiento Multipropósito tenga el visado del Consejo Profesional de la provincia y que quienes los firmen estén matriculados en esa entidad.

Además pidió que la obra contemple un precio de la electricidad preferencial que genere Chihuido I para Neuquén, algo que está en los planes del gobierno provincial.

La ONG Conservación Patagónica mencionó que hubo una “participación disminuida” de la ciudadanía porque el acceso a los documentos públicos de la obra fue dificultoso. Se planteó que sólo se los pudo leer en la oficina de la estatal Emprendimientos Hidológicos (Emhidro) y en Quili Malal, y que no podían retirar copias para su análisis.

Conservación Patagónica también señaló que el proyecto no plantea un estudio de impacto ambiental exhaustivo. Además indicó que algunas especies de animales y de plantas muy valiosas correrán riesgo de desaparición con la represa.

El delegado de la UOCRA en Neuquén, Víctor Carcar, destacó que para trabajar en Chihuido I el 70% de la mano de obra deberá tener al menos dos años de residencia en la provincia, y que se deberá capacitar a los trabajadores para que puedan acceder a un puesto laboral.

Guillermo Beltrán, vecino del Bajada del Agrio, planteó su preocupación ante el impacto social que generará la presencia de miles de trabajadores en la obra. Alertó que se deberá reforzar la seguridad y la salud pública.

Obras

El intendente de Bajada del Agrio, Mario Castro, señaló que la obra beneficiará a un pueblo que quedó postergado tras la nueva traza de la ruta.

Destacó que la localidad tendrá obras viales, de servicios y oportunidades de nuevos horizontes económicos como el turismo y las actividades agrícolas.

La comunidad mapuche Cheuquel señaló que compartirá 800 hectáreas que les pertenecen para que sean inundadas por el embalse, y pidió que se mantenga el diálogo con la Provincia para solucionar conflictos de tierras en la zona.

Los Consorcios de Riego de San Patricio del Chañar y de Añelo plantearon su preocupación por la disponibilidad de agua con la que contarán los chacareros una vez que Chihuido I esté terminada.

Señalaron que hoy reciben agua turbia que no pasa por los embalses, que contiene nutrientes y no forma floraciones en los canales. Pidieron precisiones para saber si el agua que llegará del Neuquén será más limpia, ya que los sedimentos podrían ser retenidos por la represa, y ello perjudicaría el riego porque se incrementarían los costos de mantenimiento de los canales y del uso de fertilizantes.

El presidente de la Comisión de Fomento de Quili Malal, José Altidoro López, manifestó su “total e incondicional apoyo al proyecto Chihuido I” y pidió a Provincia que “los compromisos políticos y legales se cumplan tal cual se acordaron con todos y cada uno de los pobladores”.

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