500 Chicos de todo el mundo, en Argentina x la Fraternidad

Por primera vez se realizará en Argentina el Congreso Internacional de Chicos por un mundo unido del Movimiento de los focolares. La propuesta consiste en realizar un taller internacional para chicos de 9 a 16 años. Tendrá lugar en julio de 2014, empezando en Argentina, se extenderá hacia todo el mundo. Durante este período se formarán en la cultura de la fraternidad e inmediatamente se involucraran en acciones concretas en Latinoamérica. 27 países ya se sumaron a la propuesta.

El 19 de julio se concluirá la primera etapa con una jornada donde se sumarán otros chicos en forma presencial y virtual. Mediante una conexión en streaming, el evento llegará  a todo el mundo. Al finalizar la jornada se firmará un Pacto, donde los chicos se comprometen a ir hacia las periferias, para concretar acciones solidarias en clave de fraternidad. 

Para los medios que lo deseen es posible realizar entrevistas y cubrir el evento en todas sus instancias.

Los motivos de esta elección de Argentina para iniciar este camino, son muchos, el primero es presentar cuánto puede dar al mundo el continente latinoamericano, compuesto por pueblos de culturas muy diferentes. Además, durante el último taller que tuvo lugar en Italia, en la ciudadela de Loppiano (en julio de 2012), y también fueron los chicos quienes expresaron el deseo de repetir cada dos años esta experiencia siempre en un continente distinto. 

La idea de empezar en Argentina la primera etapa del proyecto nació por la nutrida presencia de jóvenes que caracteriza a la Mariápolis Lia, en la localidad de O’Higgins, provincia de Buenos, que la lleva a ser la sede más atractiva.

El proyecto “Hombre-Mundo”, nombre que los chicos le han dado a la iniciativa, se inspira en una propuesta de Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los focolares, que ya en los años '60 invitaba a los jóvenes a "Amar la patria de los otros como la propia". El evento se compone de dos fases. La primera semana, tendrá lugar en la Mariápolis Lía donde, chicos provenientes de los 5 cinco continentes construirán juntos el taller con un programa dinámico, con el objetivo de aprender a entrar en ‘relación’ con todos, superando las diversidades, compartiendo las propias experiencias y enriqueciéndose con las de los demás; en un clima de “cultura de reciprocidad” que permita a cada uno, y a todos juntos, forjarse como “Mújeres y hombres ciudadanos mundo”. 

Los ejes programáticos son:

 -       Profundizar las raíces y los objetivos que inspiran el proyecto sustentado en el paradigma de la fraternidad.

-       Afrontar las características del diálogo y juntos buscar respuestas para construirlo.

-   Realizar dinámicas de intercambio de experiencias de los distintos países, sobre ecología, economía, política, deporte, estudio y los diversos campos de interés de los chicos. 

 

Del 21 al 27 de julio, en la segunda semana, el taller se diversificará, trasladándose  a varias ciudades del continente Latinoamericano. En estos lugares existen iniciativas sociales animadas por la espiritualidad de la unidad, distintiva de los focolares. Se trata de escuelas, centros comunitarios, casas del niño, hogares para ancianos. 

Esta experiencia servirá para “dar testimonio” – como dijo la presidenta de los Focolares Maria Voce, que en su visita a Hispanoamérica en 2012- expresó que no hay fronteras, no hay diferencia de etnia que no sea superable. No hay nada, ni siquiera los Andes que nos dividen, ni siquiera el océano, nada, nada. Podemos ir más allá de todas estas cosas por nuestro amor recíproco”. 

Llegando al lugar los chicos tendrán la posibilidad de entrar en las realidades locales, para hacer propios los desafíos, las riquezas y las raíces de cada lugar. Y en este clima, junto a los chicos que viven en estas ciudades, también los participantes de los otros continentes podrán compartir actividades concretas en el espíritu de la "regla de oro",  motiv característica presente en las grandes religiones del mundo: "Hace a los otros, lo que quisieras que te hagan a ti". Esta propuesta  es el leit motiv que orienta todas las acciones de Chicos por un mundo unido. 

El proyecto nace de la exigencia –después de algunos años de compromiso con el Proyecto en curso Coloreamos la ciudad-, de tener una mirada más amplia sobre el mundo, porque, como decía Chiara Lubich: no es suficiente pensar sólo en los problemas de quienes tenemos cerca,:“una ciudad es demasiado poco: mira más lejos, a tu patria, a la patria de todos, al mundo”.

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