Los chicos de la parroquia San Roque partieron a ver al Papa

Los chicos de la parroquia San Roque partieron a ver al Papa
Jóvenes de entre 14 y 30 años partieron ayer hacia Río de Janeiro para esperar a Francisco.

Unos 420 puntanos tendrán la oportunidad de vivir una experiencia única esta semana cuando vayan a la Jornada Mundial de la Juventud, en Río de Janeiro. En ese grupo, que incluye una delegación oficial y una de fieles laicos, están los jóvenes de la Parroquia San Roque, de la calle Justo Daract.

Los jóvenes, que tienen entre 14 y 30 años, planean este viaje desde el año pasado cuando se enteraron de que la reunión sería tan cerca de casa.

"Desde el año pasado empezamos a ver si podíamos ir como diócesis, no como grupos separados sino como toda la diócesis de San Luis. Entonces empezamos a preguntar quienes querían ir", contó Pierina Monte Riso, una de las integrantes del Grupo de Jóvenes Misioneros de la parroquia.

Luego empezaron a averiguar precios para viajar y ponerse en contacto con la organización de Brasil.

"Cuando se anunció que la jornada sería en Brasil, ya dijimos que íbamos a ir, porque sabemos que es muy poco probable que la próxima sea más cerca", aclaró el padre Hernán, otro de los organizadores. La idea siempre fue conocer al Papa y participar de este encuentro, más allá de la nacionalidad del Sumo Pontífice.

El párroco también explicó que esta reunión masiva de jóvenes católicos se hace cada dos años: una vez en Europa y otra afuera del Viejo Continente.

"Y lo importante, también, es este encuentro de la Iglesia como una y como católica. Porque católica significa universal", dijo Pierina.

"Es la primera vez que (Francisco) visita América, como Papa", añadió el padre.

La joven contó que para la jornada del año pasado que fue en Madrid, también se apuntó una delegación puntana pero no fue tan grande como la que irá ahora. "A la anterior fueron veintitrés no más", señaló el sacerdote. "Es el efecto Francisco", afirmó. "Lo que pasa es que él tiene esa parte cálida del encuentro personal y una imagen muy carismática que transmite todo. Es un Papa que realmente nos ha tocado el corazón por la sencillez. Y la juventud tienen ese don de captar lo que es bueno y lanzarse".

También dijo que antes de que renunciara Benedicto ya había una comitiva con ganas de ir, pero a partir de la asunción de Francisco, los números crecieron.

"Lo principal de la jornada será lo que llamamos Catequesis, que son charlas referidas al lema del encuentro que es 'La misión', el discipulado, es el estar cerca de Cristo para poder anunciarlo a todos en el amor y la misericordia. Las catequesis van a rondar en esto, serán obispos de todo el mundo los que las van a predicar. Además habrá conciertos, fiestas, un día en el que vamos a salir a hacer grafittis a las calles. La recibida al Papa será con un 'flashmob', queremos romper el récord en hacer la coreografía más grande del mundo, así que ya nos mandaron los videos a todas las delegaciones para poder practicarla", detalló entre sonrisas el padre.

Ambos aseguraron que el itinerario no les dejará tiempo para recorrer la ciudad. Incluso contaron que los lugares de alojamiento sólo permiten que permanezcan hasta las ocho de la mañana, así que deberán partir temprano.

La organización brasilera dispuso parroquias, colegios, gimnasios y edificios militares para dar cobijo a los invitados. Para San Luis, reservaron dos escuelas. Además crearon una aplicación para Android que ayudará a los viajeros a encontrar los sitios a los que deben ir y cómo llegar a ellos.

Para Pierina una de las mayores preocupaciones de los jóvenes latinoamericanos y católicos es no dejar que les quiten la esperanza.

"Lo propio de la juventud es tener ideales altos, no dejarnos desanimar por la situación del país o por lo que digan los mayores, porque muchas veces dicen que la juventud está perdida. Nosotros tenemos que motivarnos y tener esos ideales para cambiar al mundo. Un joven que no tiene ideales altos, es un joven que vive en la nada. Creo que es importante tener ese sentido en la vida, sobre todo por amor a Cristo", aseguró.

El encuentro multitudinario empieza el martes. Hasta el momento había más de 300 mil peregrinos inscriptos para asistir. Los países que más gente llevarán serán Argentina, Estados Unidos y Brasil, el anfitrión.

En la organización trabajan unos sesenta mil voluntarios. Esperan que un millón y medio de personas llegue a Copacabana para los días en que estará el Papa, el 25 y el 26.

La primera parte del contingente de la parroquia San Roque partió ayer al mediodía y el resto lo hizo a la noche, en un viaje en colectivo que durará 46 horas.

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