Es en el Centro de Formación Laboral 1, donde no hay calefactores. Ante ese panorama, las autoridades decidieron suspender las clases por tiempo indeterminado.
Tras varios meses de lucha, padres y docentes del Centro de Formación Laboral 1 lograron en 2013 el traslado a un edificio en condiciones. Así, los más de chicos discapacitados que asistían al chalet de Castelli 1173 empezaron a cursar en el edificio de Rawson 2735, en donde había funcionado una sede de la Secretaría de Desarrollo Social.
Si bien en las nuevas instalaciones habían surgido algunos inconvenientes con el gas y el agua, la comunidad educativa resolvió redoblar los esfuerzos para que los alumnos no perdieran más días de clases.
Sin embargo, la situación llegó a un punto límite y desde este martes y hasta nuevo aviso, no habrá actividad en el Centro de Formación Laboral. “El año pasado conseguimos una donación de frazadas –sobre todo para los chicos con problemas motrices que están en silla de ruedas-, pero esto ya no da para más”, reconoció una docente del establecimiento, en donde ahora hay una caldera pero no hay calefactores.
Por eso, desde hace dos meses, los 150 estudiantes se alternaban para ir a la escuela: una semana iban los del turno mañana y a la siguiente, el turno tarde. Pero con la llegada de las bajas temperaturas, todas las alternativas ahora resultan insuficientes. A eso, se suma la falta de agua: el servicio está, pero sólo alcanza a cubrir la mitad del edificio.
“Lamentamos llegar a esto pero hasta que el Consejo Escolar no nos dé una respuesta, no tenemos otra solución”, dijeron este lunes a 0223.
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