Jóvenes alojados en el Centro Cerrado “COPA” de Abasto, en el partido de La Plata participaron de un partido amistoso de rugby con jugadores de las inferiores de los clubes La Plata y Universitario, en el marco de las clases sobre este deporte que reciben en ese dispositivo.
La iniciativa de incluir el rugby como actividad en ese Centro dependiente de la secretaría de Niñez y Adolescencia, comenzó a finales de 2012 y tiene como principal objetivo resaltar los valores de este deporte que, a la vez, sirven como disparador para un plan de vida sana, de lealtad y respeto hacia el prójimo.
Los chicos del Centro COPA se reúnen una vez por semana para aprender el reglamento y armar un equipo. Además, la idea es que en estos encuentros los jóvenes tengan contacto con chicos de clubes de la región que practican este deporte y con profesionales de experiencia reconocida como jugadores, entrenadores y preparadores físicos. En este sentido, el año pasado asistieron al Centro el integrante del seleccionado argentino “Los Pumas”, Mariano Galarza, además del ex jugador de La Plata Rugby Club y campeón de la URBA con el plantel superior canario, Guillermo Pujol.
Sobre el avance de esta experiencia, el secretario de Niñez y Adolescencia, Pablo Navarro, aseguró que “los jóvenes encuentran en este deporte un espacio donde expresar sus sentimientos y canalizar su potencial, además de adquirir hábitos de la vida sana y el trabajo en equipo”.
El funcionario destacó como característica del rugby que “la deslealtad no se admite, más allá de que es un deporte de mucho contacto, se fomenta la autodisciplina y el respeto mucho más que en otros ámbitos”.
El proyecto es impulsado por el programa Vida Dinámica de la dirección de Educación y Capacitación provincial, que encabeza Evangelina Odorizzi.
El rugby como propuesta de inclusión
El plan de trabajo con los adolescentes con restricción de libertad fue propuesto por uno de los profesores de Educación Física de esta secretaría, Ariel Rodríguez, al que se sumaron sus pares Mariela Pinto, Silvia Mainero y Diego De Marziani.
Rodríguez, quien jugó en el Club Argentino de Rugby y Universitario de La Plata y fue entrenador de este último, destacó que este deporte los puede ayudar a los chicos en varios sentidos. “En primer lugar, trabaja sobre la autoestima, la igualdad y la no discriminación. Debido a sus características, el rugby puede ser jugado, aún en forma profesional, por personas altas, bajas, gordas, flacas, rápidas y lentas, según el puesto que ocupen. En un equipo todos aportar su potencial y todos deben cooperar para lograr un objetivo conjunto”.
Sobre el proyecto, el entrenador sostuvo que hubo un hecho clave que lo llevó a presentarlo: “ocurrió cuando uno de los chicos con restricción de libertad me pidió que lo llevara a entrenar a Universitario. Por supuesto que accedimos junto a las autoridades del club y del Centro donde estaba alojado. Después de unos meses, el joven, que tenía muchos problemas de conducta, cambió completamente con la ayuda de sus compañeros. Ahí me di cuenta que este proceso no podía quedar como algo aislado”.
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