Los chicos se prepararon durante todo un año para recibir este sacramento. Se ofició una emotiva ceremonia religiosa. El obispo los llamó a ser mensajes de Dios con su acción y compromiso.
La ceremonia se cumplió en presencia de numerosos familiares y amigos de los chicos que recibieron el sacramento, quienes colmaron la capacidad del templo.
El obispo diocesano, llamó a los nuevos ungidos, a ser mensajeros de la palabra de Dios, con su acción y con su compromiso, y valoró el hecho de que haya adolescentes y jóvenes que a través de la Iglesia buscan darle un sentido a su vida, trabajando desde los valores y desde la espiritualidad.
Encargados de la atención de los adolescentes y jóvenes, indicaron que éstos tuvieron todo un año de preparación, durante el cual trabajaron en encuentros semanales, retiros y convivencias, en las que se dio participación a la familia.
Todos los chicos recibieron la primera comunión también en la iglesia Catedral, por lo que para este nuevo sacramento siguieron con los lineamientos de la catequesis familiar, y continuaron su preparación junto con sus instructores.
Según se hizo saber, un grupo también de más de 200 adolescentes recibirán la confirmación durante una ceremonia que fue programada para el fin de semana venidero.
“La verdad es que la gran cantidad de chicos que están para ser confirmados nos ha obligado a realizar la ceremonia en dos etapas. En esta se confirman 210, y la próxima semana habrá una cifra similar que recibirá este sacramento. Hay mucho interés y los chicos han respondido de la mejor manera”, indicaron las docentes poco antes del inicio de la ceremonia que tuvo lugar anoche.
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