Ayer participaron de una misa de integración y reflexión en la parroquia de San Agustín, de Capital, presidida por el arzobispo Carlos María Franzini.
La celebración litúrgica estuvo a cargo de monseñor Carlos María Franzini. Luego se realizaron actividades de integración y reflexión, en lo que se denomina una jornada fraterna. La emoción de los peregrinos, que pronto tendrán la oportunidad de escuchar en vivo la palabra del Pontífice argentino, ya se percibía en el ambiente.
Desde la Comisión del Equipo Pastoral de Juventud, que está encargada de organizar todo lo que tiene que ver la previa, la estadía y el regreso, contaron cómo se están preparando los adolescentes.
"Son unos 600 jóvenes de todas las parroquias que pertenecen a la Arquidiócesis de Mendoza. Así que hoy (por ayer) se realizan actividades de integración -para que se vayan conociendo entre ellos- e informativas, se les entrega un kit JMJ y se hace la misa de envío hacía Río de Janeiro (lugar en el que se desarrollarán las JMJ). Además, venimos trabajando desde lo espiritual con cartillas preparatorias y encíclicas de años anteriores", contó Paulo Cortinez (35), uno de los integrantes de la comisión .
Esta semana saldrá un contingente con una parte de los jóvenes. Ya que, tal cual está previsto, se dividirán en dos grandes grupos; uno sale el 12 y el otro el 19. Como es todo a pulmón, los chicos se alojarán en escuelas, polideportivos y otros lugares por el estilo, y se trasladarán en colectivo (por eso salen con tanta anticipación, ya que tienen varios días por la ruta).
"Es impresionante la cantidad de eventos que han hecho los chicos para poder reunir el dinero; rifas, bingos, han vendido empanadas. De todo lo que se te ocurra. Hay muchísimas expectativas para este viaje", agregó otro miembro de la comisión, que se llama Damián Villaseca (25).
Los que viajan antes -es decir, el 12- van a misionar a un lugar llamado Vitória (capital del estado de Espírito Santo). "Todavía no sabemos bien qué tipo de misión será, pero sí que es para dar a conocer a Jesús. Tal vez iremos puerta a puerta, o no", acotó Leonardo Cortinez, de la comisión, que al igual que Damián es estudiante de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA).
Ambos grupos podrán participar de todas las actividades que se hagan en Río, y el 3 de agosto estarán de regreso en Mendoza. "Ya estamos sobre la puerta, a una semana. Y eso nos pone contentos, ansiosos y un poco fastidiosos también", comentaron entre risas.
Si bien las Jornadas son en Brasil, desde el 23 y hasta el 28 de julio, la idea es que lo que allá "reciban" no quede ahí, sino que se transmita al resto de los chicos mendocinos que no pudieron viajar.
En ese sentido, el obispo Franzini señaló en su homilía que todos los jóvenes de Mendoza tienen el derecho de recibir el anuncio, y que el mensaje de evangelización no debe quedar en Río. Además, contó su experiencia con Francisco, de quien recibió el palio arzobispal recientemente en un encuentro en el Vaticano, y dijo que sería un gran fracaso si la JMJ no continúa con el mensaje una vez que cada participante retorne a su país.
Además, contaron la importancia que para ellos significa que desde nuestro provincia los acompañen con oraciones.
"Mientras que nosotros estamos en Río, hay grupos de gente acá rezando y haciendo actividades. El 27 habrá una actividad por la vigilia que se estará haciendo allá. Aún no está definido en dónde. Después, cuando lleguemos, también haremos encuentros para compartir lo vivido", aseguró Paulo, que remarcó que la idea es reunir a toda la diócesis (en oración) para estar en espíritu de comunión.
"El hecho de participar de la Jornada Mundial de la Juventud nos significa el compromiso misionero de ser verdaderos testigos en una Iglesia que intenta caminar en un nuevo tiempo. Nos acompaña la figura renovadora que tiene Francisco".
"Al Papa lo veo como un restaurador también, porque de alguna manera viene a sacarle brillo a la esencia de la Iglesia", reflexionó Nicolás Ruggeri (27) para cerrar la charla, e hizo hincapié en el agradecimiento para con la diócesis, que los ha ayudado mucho.
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