Para ellos, la iniciativa del Gobierno nacional es oportunista y dicen no estar capacitados para elegir autoridades.
Qué pasa por la cabeza de los chicos de 16 y 17 años que, si prospera el proyecto para modificar el código electoral, queda-rían habilitados para votar? Aunque constituyen un universo heterogéneo, difícil de abarcar con generalizaciones, una buena parte de los adolescentes está en contra de la iniciativa que les permitiría elegir presidente, diputados y senadores. Piensan que, si pueden emitir voto, también debe-rían estar facultados para hacer otras muchas cosas por su cuenta. Por caso, salir del país, casarse, contraer créditos, obtener licencias de conducir e incluso ir a la cárcel.
Ezequiel (16), un alumno del Ipem 203 Juan Bautista Dichiara, cree que el derecho a voto no puede quedar como un fenómeno aislado.
“No estoy de acuerdo con el proyecto”, apunta. “Si tenemos edad para votar, que también la tengamos para hacer el carné de conducir, para entrar a las confiterías, para tomar alcohol, para todo”, sostiene.
“Si no, prefiero seguir como estamos hasta ahora”, sentencia finalmente el alumno.
Entre los chicos, predomina la idea de que, de alguna manera, están siendo utilizados por la clase política, y por eso tienen desconfianza. Muchos de ellos admiten que no están a la altura de las circunstancias, lo suficiente formados ni maduros, y que no tienen un criterio propio para elegir a nadie.
Sin embargo, no creen tener chances de torcer la suerte de este proyecto, y por eso apuntan a que también se les asignen el resto de los derechos y obligaciones que rigen para los adultos. Soledad Maurutto, del quinto año del Dichiara, manifiesta una opinión en este sentido. “No me parece bien, porque si tenemos la capacidad de votar a los 16 años, también tenemos la capacidad de ir presos si cometemos algún delito”.
“Si fuera así, si tuviéramos los mismos derechos que los adultos, estaría de acuerdo con el proyecto. Pero si es el voto nada más, no lo comparto”, asegura.
Para Martín Bustos (16) del Ipet 314 Libertador José de San Martín, los chicos de su edad no tienen la misma capacidad de discernimiento que un adulto, y les cuesta mucho orientar su decisión.
“Si vienen varios candidatos a hacer campaña, los chicos no van a saber a quién votarle”, sostiene.
Si estuviera vigente la modificación del Código Electoral, y le tocara votar, él no tiene dudas: votaría en blanco. Esta opinión es compartida por gran parte de sus pares, que creen que de esta forma podrían expresar su desinterés por la política.
Aunque a muchos no se les cruzó por la cabeza, otra conducta probable es que no fueran a votar. Sobre todo, en un esquema en el cual no estarían obligados a hacerlo.
Lucía Palacio, alumna de sexto año y presidenta del colegio Dichiara, piensa que el voto para los adolescentes debe seguir las mismas reglas que el de los mayores.
Luego de advertir que está “en total desacuerdo” con el proyecto de modificación del Código Electoral, porque los chicos están “en otra cosa”, Lucía deja en claro que para ella el voto a los 16 no debe ser opcional.
“Si vamos a votar, que sea con todas las de la ley: voto obligatorio, como los mayores. Si no, es como si nada, porque nadie va a ir. Además, se va a prestar mucho más para el clientelismo si es opcional”, sostiene la alumna.
“No tienen criterio propio”
Jonathan Gallardo (18), presidente del centro de estudiantes del Ipet 314 Libertador José de San Martín. “Los chicos de 16 no son tan maduros, y van a terminar haciendo lo que les digan los padres. Además, son más fáciles de manipular”.
“Todavía no tienen criterio propio para tomar ese tipo de decisión”, completa su compañero Emilio Valfré (19).
“Yo tampoco estoy de acuerdo con que voten los chicos de 16, porque todavía son muy chicos”, sintetiza Mariano Buenaventura (18), del mismo colegio.
En relación a esto, todos los chicos consultados coinciden en que en los intereses de ellos mismos y de sus pares la política no tiene lugar. Por caso, ninguno de los alumnos entrevistados se mantiene informado sobre las principales decisiones y problemas que afrontan los gobiernos o los partidos de la oposición. Aunque la mayoría dice “ver los noticieros”, admiten que no están al corriente de lo que pasa en la actualidad.
Por último, consultados acerca de qué harían si les tocara votar, todos opinaron que asistirían, pero votarían en blanco.
“Esto es peligroso. Los chicos no se ponen de acuerdo ni siquiera para el centro de estudiantes, imagínense para votar”, apuntó Alicia Guerrieri, profesora de ciencias políticas en el colegio Dichiara.
“Con alumnos que no tienen un criterio propio, la propaganda favorece al oficialismo, que dispone de muchos más recursos que el resto de los partidos políticos”, opinó por su parte la profesora de Historia, María Agustina Bernardon.
“De la Sota debería apoyar el voto de los adolescentes”
El legislador de Unión Por Córdoba Juan Manuel Cid es uno de los pioneros en impulsar el voto a los 16 años de edad. En 2005, presentó un proyecto en la Unicameral para habilitar este tipo de sufragio, y otra propuesta para bajar el piso para ocupar un cargo público a los 18 años.
“En Córdoba capital, el voto a los 16 años fracasó porque les crearon a los pibes la obligación de inscribirse 45 días antes de la elección, lo que obstaculiza ese derecho; esto no debe ser así”, asegura Juan Manuel Cid, que integra “El peronismo que viene”, una corriente interna que lidera el intendente de San Francisco, Martín Llaryora.
-¿Reactivaron este proyecto?
-Sí. De hecho, ya tiene estado parlamentario, y la semana que viene (por ésta), presentamos otro para modificar la ley orgánica de los municipios para que se pueda ser concejal a partir de los 18 años. Hoy en día, la ley va en contra de la Constitución provincial, que ya habilita ese derecho para ser legislador.
Creo que el proyecto del voto a los 16 años se va a terminar aprobando en la provincia porque la Legislatura va a quedar encorsetada cuando se apruebe lo mismo a nivel nacional.
-¿Sabe que esto lo ubica en la vereda de enfrente a De la Sota en este tema?
-Muchos dicen que nosotros estamos en contra de la postura de De la Sota. Yo creo que estamos a favor de De la Sota. El gobernador dice que en Córdoba el voto a los 16 fracasó, pero hay que ver por qué fracasó. ¿Habría la misma participación electoral entre los adultos si se los obligara a empadronarse 45 días antes? Seguro que no.
-¿El gobernador está convencido de apoyar una iniciativa como ésta?
-Debería estar a favor, porque creó el boleto educativo gratuito, creó más de 400 escuelas, generó los programas primer paso, generó becas para estudios. Ese gobernador que les dio todos esos derechos, está más que autorizado para darles el derecho político. Pero no sé si lo ve así.


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