Chicas en guerra

Cada vez son más frecuentes en la ciudad las peleas protagonizadas por niñas y adolescentes, a tal punto que el número parece haberse equiparado con la de los varones. * Causas y consecuencias de un fenómeno que preocupa y que quedó patentizado días atrás, cuando fue filmado el enfrentamiento a golpes entre dos menores de 12 años, a la salida del colegio.
Miércoles pasado. La pelea de dos preadolescentes en plena calle, filmada y horas después convertida en un éxito por Youtube y Facebook, no hizo más que poner de manifiesto una realidad cada vez más frecuente: la violencia entre chicas en edad escolar, un fenómeno hasta no hace mucho reservado a los varones.

Y, según sostienen varios especialistas consultados por "La Nueva Provincia" , los "combates" callejeros alcanzan cifras similares en ambos sexos.

Para la secretaria de Organización del SUTEBA y psicopedagoga de la Escuela 66, Gabriela Delfino, las chicas comenzaron a mostrar por medio de la violencia física lo que antes demostraban de otra manera, con miradas o provocaciones sutiles que no pasaban a mayores.

--¿Qué cantidad de episodios de violencia son protagonizados por varones y cuántos por mujeres?

--Ahora hay un crecimiento de las peleas donde intervienen chicas. No podría determinar un porcentaje para cada género, pero lo cierto es que se han equiparado con respecto a años anteriores. Antes la violencia era exclusiva de los hombres, pero en estos momentos es igual para todos.

Cada vez que hay episodios de esta naturaleza se toma como un espectáculo circense. Y como pudo observarse en el hecho sucedido en la Escuela Secundaria Técnica 3, los propios compañeros filman el incidente y se ríen.

--¿Por qué se filman?

--Creo que utilizan esas herramientas para que los adultos les marquen límites, son llamados de atención. Los padres también deben prestar atención a las redes sociales porque algunos conflictos surgen por esos medios.

--¿Y por qué sucede?

--Creo que cualquier motivo de los que se expresan para justificar una pelea, sea por un chico, por una mirada, o por algún insulto, son excusas para descargar la sensación de frustración que cargan los jóvenes.

"Los chicos resuelven estos problemas imitando a los adultos, llevan a la escuela lo que aprenden en la calle y en sus casas. Hemos tenido muchas reuniones con padres por este tipo de acontecimientos y los consejos que escuchamos son el famoso `si te pegan, vos pegá'.

"Se relacionan violentamente"

Según la licenciada Patricia Fernández, referente de área de Políticas Antidiscriminatorias del Inadi Bahía Blanca, hoy los adolescentes se relacionan de manera violenta.

"Se evidencia incluso desde el trato simple y cotidiano, desde el `che b...', `che idiota', etc. Ya no se respeta al otro como amigo. No hay un trato afable, siempre se degrada, se habla desde el defecto.

"Entre ellos --agregó-- se tratan de `ciego', `viejo', `tarado' y eso va minando la mente de los chicos. Si encima están en situación de vulnerabilidad, la escuela se queda a mitad de camino y ellos no expresan lo que les pasa, seguramente el resultado final es un acto de violencia".

Fernández dijo que hechos como los exhibidos por el video constituyen una preocupante visibilización de la violencia, que es ejercida de distintas maneras.

"La llamada violencia de pares, el bulling y el hostigamiento no son más que una manifestación de un contexto violento que genera en cada estamento algún tipo de reacción que se dispara con un golpe algo más grave porque uno nunca sabe cómo puede terminar la violencia. Generalmente no termina bien.

"Aún en los estadíos iniciales también debería intervenirse porque las intervenciones tempranas interrumpen determinada continuidad de una acción que viene silenciándose y que termina después en dos chicas que se matan a la salida de una escuela o chicos que son hostigados permanentemente y después eclosionan sin ton ni son y desfiguran a un compañero".

--¿Qué reflejan las denuncias formuladas al Inadi sobre esta problemática?

--Son pedidos de intervención de instituciones donde se manifiesta abiertamente la violencia escolar. Por ejemplo, presencia de armas o de elementos punzantes, heridas dentro o fuera de la escuela o en los grupos deportivos, cruces de las tribus a la salida de un lugar de esparcimiento y el típico hostigado donde se deposita toda la hostilidad de un curso. Ahí se produce el inicio de una patología muy grave que es el bulling.

"Ahora se visibiliza un aumento de las relaciones y vínculos violentos entre los jóvenes. Tampoco voy a generalizar o endemoniar a la adolescencia porque hay adolescentes que tienen buenos tratos, que pertenecen a agrupaciones que ayudan, que son tranquilos y que no tienen nada que ver de esto".

"Sin embargo --añadió--, hay una franja de jóvenes, producto de otras cosas más graves que también hay que atender, como la circulación de alguna sustancia o algún problema con las drogas".

--Por qué dice sustancia y no de droga?

--Porque se sabe que acá hay oferta de sustancias como pastillas, esto no lo podemos desconocer. Hay chicos que consiguen psicofármacos, el tema de la venta está mucho más a mano de lo que uno se puede imaginar.

--¿Hay un delivery de estas sustancias?

--Sí. Entonces, desmotivación, violencia y consumo no es un cóctel muy feliz.

--Y cada vez se inician a edades más tempranas.

--Claro, porque a los chicos la oferta les llega.

--Las peleas callejeras no dejan de llamar la atención de terceros. ¿Por qué hasta alientan a que se peleen?

--Están por un lado los protagonistas y, por el otro, la descarga masiva de agresión, que se puede hacer con la palabra o alentando, como sucede en el fútbol: los que juegan y los barras que alientan.

--¿Por qué son activos para alentar y no son activos para detener la pelea de sus compañeros?

--Porque están tomados también por la patología social.

--Llamativamente, cada vez son más las mujeres que protagonizan estos hechos.

--Porque el acceso igualitario a la fuerza, que era dominio exclusivo del género masculino, también la manifestamos las mujeres.

"No es la mejor forma de vincularnos, habría que desterrar estos vínculos agresivos y trocarlos por los vínculos amorosos y tiernos y mucho más contenedores y sanadores que estos, porque no llevan a ninguna parte".

Inadi

Por consultas o denuncias los interesados deben llamar a los teléfonos 0800 999 2345 o 0221 4833793.

Tribus urbanas

Para la psicóloga y docente de la Universidad Nacional del Sur, Jorgelina Fabrizi, el concepto de tribu urbana se usó para definir a los chicos que se juntaban en los shoppings y que tenían una estética llamativa.

En verdad, esa categoría puede asociarse a los grupos que se unen por compartir un interés común, aunque actualmente no se los asocie con la imagen.

--¿El cambio se centró en la estética?

--Exacto, las tribus urbanas se terminaron desde la imagen. Una tribu es una subcultura dentro de la cultura, que adquiere un lenguaje propio y una manera de vestirse. Desde lo observable, no vemos la imagen tan marcada, pero los jóvenes siguen buscando su sentido de pertenencia y se agrupan con diferentes fines.

--¿Como varían según las clases sociales?

--Los lazos se forman en todos los estratos. Se arman en base a costumbres, aunque en la actualidad las diferencias son muy tajantes entre los favorecidos o desfavorecidos desde el punto de vista económico.

--¿Esas diferencias se expresan mediante la violencia?

--Sí, muchas veces se originan peleas porque para los jóvenes es mucho más difícil tolerar lo diferente. Se pelean los chetos contra los cumbieros, por ejemplo.

--¿El surgimiento de tribus tienen que ver con los procesos políticos?

--Puede ser. Años atrás, durante la adolescencia, se formaba un proyecto de vida, se pensaba en estudiar o trabajar. En la posmodernidad existe un desencanto, por eso muchos chicos piensan `para que voy a estudiar si después no hay trabajo'.

En grupos organizados

--Las tribus urbanas o patotas nacen como una especie de rebelión adolescente con respecto a sus mayores. Con la idea de superar lo que hicieron sus padres o ejemplos más cercanos, opinó el abogado Miguel Angel Asad.

--¿Y cómo se manejan en nuestra ciudad?

--Hay varias que se encuentran dispersas por los barrios o incluso en el centro. Tenés desde raperos hasta un grupo llamado Los Peladitos, que son de Villa Rosario. Existen muchos más que ni siquiera tienen nombres, pero se reúnen en esquinas a tomar cerveza o para drogarse.

--¿Cuáles son las diferencias entre esas tribus o grupos?

--En el caso de los raperos, los pibes se juntan para bailar o compartir algo en común. Por las características que tienen son una tribu, mientras otras se convirtieron en grupos preparados para delinquir y están apañados por la policía.

"Por ejemplo, Los Peladitos le cobraban una tarifa mensual a los vecinos de Villa Rosario para garantizarles seguridad, tienen un lenguaje carcelario y vínculos con varios presos de Villa Floresta".

--Usted dice que están apañados por la policía ¿De qué forma?

--La policía manda a los pibes a delinquir a otras jurisdicciones y si se niegan les arman una causa. Eso es así en todos los barrios, desde Villa Harding Green a Miramar, pasando por otras villas. Tuve que defender a varios de esos jóvenes por el accionar de estos malos policías, aunque vale aclarar que no toda la institución respalda este tipo de conductas.

Un poco de historia. Según Asad, uno de las primeros grupos que presentó características de tribu urbana en nuestra ciudad fue Tacuara, que data de la década del `50.

"Estaba integrado por adolescentes de clase social alta que tenían como punto de reunión el Club Sportiva, un modo particular de caminar --arrastraban los zapatos--, bailar y de vestirse --era obligatorio el uso de mocasines--. También tenían una ideología política.

"Tuvieron todas las características de una tribu en sus inicios, aunque después se transformaron en un cuadro político, con formación militar", destacó Asad.

Con el correr de los años aparecieron las barras, que si bien deambulaban por toda la ciudad, tenían una fuerte identidad barrial. Entre las más recordadas se encuentran La Barra de Chocolate, Los Miguelitos, o La Banda de Los Farías. Eran fundamentalmente grupos de peleas integrados únicamente por hombres.

En los `80 fue el turno Los Peladitos y otras patotas callejeras, para luego dar paso a la generación de la globalización. Así fue como en los `90 llegaron tribus urbanas de Punks o Heavy Metal, de las cuales, unas pocas chicas comenzaron a formar parte.

En 2000, las tribus urbanas se caracterizaron por la imagen y la moda. Tanto los Floggers, como los Darks, o Emos resultaron ser las más llamativas de la década, al igual que los cumbieros. Las mujeres ya formaban parte activa.

En la actualidad no predomina ninguna tribu en especial, aunque se destacan los grupos de cumbieros e incluso la formación de tribus exclusivamente femeninas con el mismo gusto musical.

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