Troglio habló con el grupo sobre lo ocurrido con All Boys, adentro y afuera del campo
Pasadas las 9 comenzaron a llegar los autos de los jugadores. El cuerpo técnico hacía más de una hora que ya estaba dentro del vestuario. Mañana de domingo en Abasto con cielo gris y silencio. Está claro que no era la mejor mañana, la derrota con All Boys aún estaba fresca. Apenas habían pasado horas y no estaba digerida. El vestuario de Floresta tras el partido fue tenso. Hubo mucha bronca, algo lógico de un equipo que acumula 5 encuentros sin ganar y pierde o empata mereciendo más. Pero sobre todo, que viene repitiendo errores que le cuestan partidos. En la intimidad de ese vestuario en caliente hubo reproches. Insultos al aire por la nueva derrota, pulsaciones a mil que hicieron que se de algún cruce de palabra. Pero nada más. No hubo peleas ni trompadas, solo bronca exteriorizada al aire, pero en estos casos alguien puede recoger el guante y sentirse “apuntado” por algún error. Ante esto, lo mejor era que las pulsaciones bajaran, la cabeza y el corazón se enfriara, para no decir nada fuera de lugar y dejar que las horas pasaran. HUBO “SHAMPOO” Como ocurre en cada vuelta al trabajo, el cuerpo técnico habló con los jugadores antes de empezar a trabajar. Esta nueva derrota y el momento vivido en el camarín de la cancha de All Boys hizo que Pedro Troglio le pegara una buena “lavada de cabeza” a sus muchachos, que luego siguió su ayudante de campo, Víctor Bernay , y también el preparador físico, Pablo Martín . Fueron poco más de 20 minutos de charla en las cancha 3 y 4 del predio abastense y esta vez los futbolistas solo se limitaron a escuchar, ya que no tuvieron la palabra. Seguramente hoy, habiendo transcurrido las horas y ya con el partido ante Argentinos Juniors a la vista, los jugadores tendrán la posibilidad de expresarse y ver las cosas de otra manera, ya sin la bronca a flor de piel. Una vez terminada la charla, empezó la tarea, la cual fue estrictamente física y regenerativa. No fue una mañana más en Estancia Chica, la derrota, los errores y este momento sin triunfos luego de un arranque alentador, provocaron un temblor en la intimidad del grupo que sabe muy bien, que acá no hay misterio, de este momento se sale trabajando, y sobre todo, ganando.

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