El juez Jorge Chamía fue consultado por Radio Fénix respecto de la creciente ola de delitos y linchamientos de los vecinos hacia los delincuentes. Hizo fuertes declaraciones respecto del rol del Estado en la resocialización de quienes cometen delitos, la falta de equipamiento de la Policía y expuso que la justicia en la Provincia requiere de una “Estructura” más grande.
El magistrado comenzó sus declaraciones comentando que el término, “Es lo que se le da en llamar linchamiento que viene del general Linch en Estados Unidos, época en que el derecho era lo que menos reinaba en la Nación, y a quien robaba un caballo, lo colgaban”. “El linchamiento era el ajusticiamiento por un grupo de personas”, agregó.
En ese sentido, asumió que “en un Estado de derecho eso no se puede avalar de ninguna manera. El Estado tiene cómo establecer las sanciones para quien viola las leyes”.
“Alguien que ataca cuando se defiende de otro, sabemos que eso quedaría en justificación de la conducta de quien se defiende pero si no existe peligro respecto de quien está reducido, no se puede seguir golpeándolo”, apuntó el juez.
Por eso, las detenciones en Flagrancia, que hasta los civiles pueden colaborar deteniendo y la obligación es entregarlo a la autoridad policial. “Pero entregarlo, no matarlo porque si no están cometiendo un delito que puede ser de lesiones, graves o leves o hasta causar la muerte”, apuntó.
Respecto a las declaraciones de Zaffaroni quien dijo que “no son linchamientos sino Homicidios culposos”, sostuvo: “Nosotros no tenemos un cliché para juzgar los hechos sino tenemos que ver cada caso en particular”.
“En este caso es la ira de la gente que se avalancha contra una persona como defendiendo, pero esa figura está contemplada en el Código Penal como legítima defensa cuando hay un peligro inminente, pero si esa persona está reducida, está de más”, apuntó.
Por otra parte, aclaró que el "exceso en legítima defensa culposo es por negligencia y ahí no veo ninguna negligencia de alguien que esté pateando la cabeza a otro si sabe cuáles son las consecuencias".
Ejemplificó diciendo que “si una persona ingresa al domicilio armada, sale al patio, pega la vuelta, y le disparas y lo matás, ya es homicidio porque el peligro cesó”.
“Cada cual va a responder por su actuación, y puede haber estado observando en la rueda, y pueden haber algunos que le pateen el pie y otros la cabeza, entonces hay que ver la intención de cada uno al atacar”, expresó asimismo.
El rol del Estado
Sobre las responsabilidades dijo que “es una situación bastante delicada. Hay una sensación de inseguridad en la gente y también una sensación de impunidad, como que la gente entra y sale por la misma puerta pero son los sistemas los que tienen permitidos que nosotros en el caso de la justicia, sea resocializada”.
“El control de la resocialización del sujeto que cometió el delito es la parte del Estado”, apuntó.
“El primer eslabón es la causa y nosotros estamos en el último que son los efectos: hay que estudiar cuáles son las causas que provocan esta situación, y hay que ver uno por uno cuál es el problema, la situación cultural: drogas, alcohol, familias que no trabajan y reciben subsidios del estado, es decir que no está instalado el trabajo en la mente de las personas”, refirió. A su entender, “Hay una cultura del facilismo y no del trabajo”.
Los medios de comunicación
Respecto de las críticas hacia los medios, sostuvo que “No se puede evitar la información porque para eso son los medios de comunicación por lo que no puedo echar la culpa a los medios, pero los que hacen amarillismo son otra cosa”.
Aseguró que “si hay alguien que da una extensión mejor a lo que es el problema, eso es tendencioso y cada uno es lo suficientemente inteligente para saber adónde vamos”.
La policía
En otro orden de cosas, dijo que “no puede tener un oficial en cada potencial delincuente que tiene la sociedad, ni tampoco donde irá a robar”.
“El que va a robar o a matar lo trata de hacer en un ambiente donde tenga impunidad, a no ser que sea tonto el delincuente, pero demuestran ser lo bastante inteligentes”, indicó.
Que la Policía necesite más equipamiento “es otra cosa”, dijo. “A la policía hay que equiparla”, resaltó.
“No puedo echar la culpa a la Policía porque veo la forma como trabajan y lo hacen a destajo. Tenemos buenos y malos policías en La Rioja y creo que los más son los buenos. Es una buena policía que se forma permanentemente”, salvó.
Hizo referencia a la formación de los uniformados, sosteniendo que “Lo primero que modificaría es la formación castrense que tienen hace muchos años, es una formación militarizada, y lo primero que tengo que tener es un policía que no me trate de civil a mí y que él es otra cosa, porque se los prepara así. El es un civil con una doble tarea para protegernos”.
La justicia
“No estamos en la Provincia más rica del país y necesitamos tener una estructura judicial más grande que abarque las necesidades de la sociedad”, dijo respecto a la justicia en La Rioja.
“Por allí crece ediliciamente pero siempre estamos los mismos tres jueces en una sola cámara del crimen. Cada uno no somos solamente un tribunal colegiado sino también somos unipersonal”, comentó. En este sentido, explicó que “se nos divide el oficio y hacemos tres o cuatro audiencias por día cuando antes hacíamos audiencias en las que se resolvía el conflicto”, expuso asimismo.
Apuntó que “Estamos por encima del 93 por ciento de los casos con solución del conflicto penal con los mismos tres jueces”.
Agregó en tanto que “Tenemos que cambiar el sistema, no tan solo la ley porque muchas veces desde el ámbito político se habla de modificar la ley pero hace falta una inversión como las hicieron todas las provincias. La Rioja está quedando como ínsula en el país donde no se lleva a cabo la reforma pero le hacemos parches como lo es la flagrancia”.
“El único cambio es que a partir de 2010 para el juzgamiento la cámara no tan solo es cámara sino también es unipersonal”, manifestó. Hizo hincapié en que “Siempre está la misma estructura”.
Flagrancia: “es una ley coyuntural que cada vez que hay un problema grave, y ahora se trata de hacer un código que no tenga esos absurdos como tiene”. “Fue un parche espectacular” dijo sin embargo sobre la flagrancia demostrando que los nuevos paradigmas de la justicia son los que tienen que estar.
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