A diciembre de 2010, Chaco tenía más de 74 mil beneficiarios sólo superada por la provincia de Buenos Aires, con una población 15 veces mayor. Para el Centro Mandela, esto refleja el alto grado de pobreza estructural y de ingresos en esta parte del país.
Las pensiones no contributivas son aquellas prestaciones económicas otorgadas por el Estado a ciudadanos con especial grado de desprotección o situación de necesidad. La cantidad de beneficiarios da una idea del universo de población en cada provincia que no esta amparada por ningún tipo de beneficio previsional de retiro (jubilación, otro tipo de pensión, entre otras), no se encuentra trabajando en relación de dependencia ni tampoco tiene bienes, tampoco cuenta con ingresos ni recursos de cualquier tipo que permitan la subsistencia del beneficiario y de su familia.
De acuerdo a la Dirección Nacional de Programación Económica y Normativa, sobre la base de datos de la ANSES, en diciembre de 2010, el Chaco se posicionó segundo en el ranquin de provincias que más pensiones no contributivas recibe. Con 74.347 beneficiarios, la provincia es superada solamente por Buenos Aires (que tiene una población quince veces mayor), con 283.799 asistidos. En el tercer lugar quedó Tucumán, con 72.454 y en el cuarto, Misiones, con 67.816.
En el conjunto de pensiones no contributivas están la pensión por invalidez, por vejez, por ser madre de siete o más hijos, graciables, ex combatientes y beneficiarios de leyes especiales. En este desagregado, el Chaco también se encuentra entre los que tiene mayor cantidad de pensionados. Así, en la provincia hay 47.969 discapacitados que reciben esta ayuda, sólo detrás de Buenos Aires, con 154.262, mientras que en tercer lugar está Tucumán, con 44.371.
Por madres multíparas, el Chaco también se encuentra en el podio de las jurisdicciones con mayores beneficiarios. En primer lugar se encuentra nuevamente Buenos Aires, con 81.173 asistidos, seguida de Misiones, con 21.616 y tercera, el Chaco, con 20.682. En cuanto a los otros tipos de pensionados (ex combatientes, mayores de 70 años, leyes especiales y graciables) la provincia se encuentra dentro del promedio del país.
La evolución que tuvo esta ayuda nacional año a año en el Chaco también es un dato a tener en cuenta. El Boletín Estadístico de la Seguridad Social, elaborado por el Ministerio de Trabajo de la Nación, indica que entre 2000 y 2010, el Chaco pasó de 23.999 a 74.347 beneficiarios de pensiones no contributivas. Casi un 210% más de pensionados en diez años.
PLANES
El Centro Mandela, que coordina el abogado Rolando Núñez, indicó en este sentido que si se tiene en cuenta su población, el Chaco es la provincia que recibe "la mayor cantidad relativa de estos planes sociales”.“Esta situación pone en evidencia el gran volumen de la pobreza estructural y de la pobreza de ingresos que ha caracterizado a Chaco, fundamentalmente a partir del año 1.998, último año de normalidad en el campo productivo, económico y social, que luego desembocó en la quiebra institucional del país en el 2.001. El sector público chaqueño no fue ajeno a este panorama, a tal punto que entró en default en octubre de 2.001, o sea antes que la Nación”.
Consultado por CHACO DIA POR DIA, Núñez explicó que la pobreza estructural y de ingresos en la provincia “encuentra su causa en la baja tasa de actividad económica y, por ende, en la alta tasa de desocupación abierta que esto genera, finalmente potenciada por la extraordinaria concentración de la riqueza en un sector social y económico muy reducido”. “Encontramos muchos desaciertos en las políticas públicas destinadas a combatir la pobreza estructural; en algunos casos, para ciertos sectores como los que viven en los asentamientos urbanos y periurbanos, directamente no existen programas ni planes para rescatarlos de tal situación, sino para mantenerlos en ese estado de máxima exclusión”.
“En relación a las políticas públicas orientadas a combatir la pobreza de ingresos, se destacan los planes sustitutivos de empleos y los programas de asistencia social implementados por la Nación, entre los que se destacan las pensiones no contributivas otorgadas a madres de siete o más hijos, a ancianos de más de 70 años y a discapacitados”, indicó Núñez. “De esta manera se enfrenta el grave problema de la pobreza de ingresos, aunque vale resaltar que los recursos obtenidos por los beneficiarios bajo este sistema los mantiene, mayoritariamente, por debajo de la línea de indigencia, de la que salen sumando los ingresos que obtienen a través de las asignaciones universales por hijos”, criticó.
El letrado remarcó en este sentido que en cualquier caso, “el extraordinario número de programas y planes demuestran acabadamente que la tasa real de actividad económica en Chaco sigue siendo muy baja, y que el desempleo encubierto supera los dos dígitos”. “A su vez”, indicó, “esto refleja la extraordinaria inequidad territorial que constituye la matriz de la República Argentina porque a pesar de que venimos creciendo a tasas superlativas, cuyo promedio supera el 8 % anual, el NEA continúa siendo la región más pobre de nuestro país. Chaco, medido en base a los indicadores de desarrollo humano y social, presenta un atraso de 1,5 veces comparado con el país central”.
“En definitiva, para salir gradualmente de la situación en la que se encuentra Chaco, no solamente debe mejorar su macro crecimiento y su tasa de actividad, sino que debe generar un modelo económico más justo y equitativo, que contemple la mano de obra, o sea la generación de puestos de trabajo, con salarios dignos y con situaciones laborales regularizadas, que en definitiva es el único camino para una justa distribución de la riqueza y de los ingresos”, remarcó Núñez.
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