Chaco cumple la meta de los 187 días de clase

Resolvimos el fenómeno del ausentismo escolar, no considerado por algunos medios nacionales. El 92,3 por ciento de presencia docente cotidiana, teniendo en cuenta licencias docentes (frente al 29 por ciento de ausentismo del 2009, el 7,7 este año), y 90,31 por ciento en días de paro (9,51 de adhesión), dan cuenta claramente de cómo estamos cumpliendo plenamente esta meta.
A un problema complejo no puede comprendérselo desde análisis simplistas o reduccionistas. Este es el caso de las interpretaciones que ciertos medios nacionales hacen acerca del cumplimiento o no de la meta de los 180 días de clase en las provincias argentinas. Porque sólo se suele tomar la cantidad de días de paro que existió durante este año, en cada jurisdicción, sin tener en cuenta la realidad del arco sindical en cada una de ellas, el grado de adhesión que concitó, las fuentes de las cuales obtienen esos datos (en ninguno de los casos mencionada, lo que demuestra la ausencia de argumentos válidos para construir una interpretación, cualquiera, la que sea). Pero si se omite el fenómeno del ausentismo escolar (de docentes y de alumnos), el que según la UNESCO –desde sus documentos del Milenio, a partir del 2000-, es el verdadero problema a abordar, porque es el que permite o no hablar de año escolar cumplido o perdido, porque construye cotidianidad e instala qué clase de continuidades o discontinuidades viven las escuelas y todos los sujetos de la comunidad educativa (docentes, alumnos y padres), entonces, decididamente, no podrá entenderse qué clase de año escolar estamos viviendo.

Cito a menudo, como ejemplo, una conversación mantenida entre los ministros de Educación de Argentina y Brasil, a modo de balance del ciclo escolar 2009.

¿Cómo fue el ciclo lectivo en Brasil?, preguntó el Ministro Sileoni a su par brasileño:

Excelente, le contestó, no tuve ningún paro.

¿Y con el ausentismo escolar, cómo te fue?

Aquí la respuesta a Sileoni, fue muy distinta:

Ah, ahí tuvimos un 40 por ciento de ausentismo docente.

Tomando este ejemplo, para la matriz de análisis que siguen algunos periodistas e investigadores, el ciclo lectivo 2009 en Brasil se cumplió.

Para un análisis riguroso, que aborda el problema en serio, el ciclo lectivo se incumplió, porque en América Latina, e Iberoamérica, la media para definir si un día de clase se perdió o no, oscila entre el 25 y 30 por ciento de ausentismo escolar.

Por consiguiente, si no se trata este problema, y en su marco, el fenómeno de los paros docentes, sus actores, representatividad, estados de ánimo docentes, grados de acatamiento, si para peor, no se exhiben no ya fuentes confiables, sino lisa y llanamente, ninguna fuente, como sostenemos desde la lógica argumentativa, lo que se realiza es una opinión, no un razonamiento lógico, es decir una argumentación consistente, y ya se sabe –o debería saberse-, la opinión es una interpretación subjetiva sin sustento o fundamentación adecuada.

CHACO ESTÁ CUMPLIENDO LA META DE 187 DÍAS DE CLASE EN EL 2010:

Dos son las variables principales que producen el ausentismo escolar: las licencias docentes (cuya variación, responde a una multicausalidad) y los paros docentes.

En cuanto a la primera de esas variables, entre marzo y noviembre de 2009 tuvimos un 29 por ciento de ausentismo escolar, y un 71 por ciento de presencia áulica docente. Este año, en cambio, entre marzo y octubre, ese ausentismo bajó ostensiblemente a un 7,7 (las fuentes son las planillas oficiales de licencias y las de liquidación), lo que significa que tuvimos en dicho período un 92,3 por ciento de presencia áulica docente, record histórico de los últimos 10 años.

En cuanto a la segunda de tales variables, entre marzo y octubre de este año la presencia docente áulica en días de paro es de 90,31 por ciento, frente a un 9,51 por ciento de adhesión a las medidas de fuerza (las fuentes son las planillas de asistencia cotidianas y las de descuento por día no trabajado, y las de Fondo Estímulo, que aumentó de 15 mil docentes beneficiados, en marzo, a más de 20 mil en septiembre y hoy llega a los 21.000).

¿Por qué acontece esto último? Si consideramos que existen 14 sindicatos que representan al 50 por ciento de la docencia chaqueña (el otro 50 por ciento está sin sindicalizar), y que 12 de ellos han trabajado de modo excelente en Comisión de Política Salarial, obteniendo de ese modo, a través del diálogo propositivo, medidas como la Modificación del Nomenclador que benefició a más de 27 mil docentes, o la de la titularización, que incluye a casi 9 mil trabajadores de la educación, y que ATECH, desde mediados de agosto no realiza medidas de fuerza, y aporta en una mesa de trabajo, sólo nos queda, sobre esa realidad de 14, un solo sindicato, cuya lógica del todo o nada tiene como resultado el escasísimo acompañamiento de sus pares.

Baste como ejemplo, la cobertura mediática que merecen tales medidas en el Chaco. A diferencia de otros años, ya no es noticia. Ocupa un espacio muy menor.

Baste como ejemplo, que un docente de nivel inicial y uno de primaria recibirán, de marzo a diciembre una recomposición salarial del 31,61 por ciento a aumento salarial, y todos los docentes, una recomposición del 11,65 por ciento en el segundo semestre. Para lograrlo, el Chaco invierte el 37 por ciento de su presupuesto en Educación (el artículo 83 de su Constitución establece el 33 por ciento como piso; entre 1995 y 2003 se invertía en promedio el 26 por ciento).

En vísperas de la sanción de la Ley Provincial de Educación, a tratarse en sesión extraordinaria el lunes 29 de noviembre, tras tres años de ejemplar, amplio y pluralista debate, el grado de consenso que genera, nos debe hacer reflexionar sobre la lógica que estamos consiguiendo instalar: los cambios positivos se logran a través del diálogo propositivo y la búsqueda de consensos. Eso por un lado.

Por otro, para comprender una realidad compleja, es necesario salirse de las consignas y las miradas superficiales.

La meta de 187 días de clase se construye, cotidianamente en las aulas, con instrumentos que apunten a restituir autoridad pedagógica ante el riesgo educativo que supone alumnos sin clases o con discontinuidad de ellas.

El 2011 iremos por más. Porque construyamos con toda la comunidad chaqueña el Año de la Excelencia Educativa, para que la Nueva Ley Provincial de Educación nos permita erradicar toda clase de analfabetismos en el Chaco.

Y la meta del ciclo lectivo será de 190 días de clases, del 28 de febrero al 13 de diciembre, tal como es la tendencia mundial en Educación.

Por Francisco Tete Romero

Ministro de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología

Provincia de Chaco

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