Cesantearon a mujer policía por polémico caso

Asegura que nunca le reconocieron el derecho de licencia por maternidad, por la criatura que había tenido su pareja mujer.
El Tribunal de Conducta de la Policía cordobesa dispuso la cesantía de Karina Villarruel (31), la primera agente de Córdoba en casarse con otra mujer en 2013, que asegura que nunca le reconocieron el derecho de licencia por maternidad, debido a que su pareja dio a luz en enero pasado.

El titular del Tribunal de Conducta de la Policía cordobesa, Martín Berrotarán, confirmó esta tarde a la prensa que la joven fue cesanteada "tras haber contabilizado 28 inasistencias injustificadas" durante el año pasado.

En el mismo sentido, Berrotarán expresó que la decisión fue adoptada luego de que "se la citó en tres oportunidades para que presentara los certificados médicos, para que los homologara y para que regularizara la situación".

"Esto no está relacionado con su condición sexual, sino con sus inasistencias sin haber presentado, en tiempo y forma, los certificados médicos correspondientes", recalcó Berrotarán, que precisó que a la joven le habían abierto, además, un "sumario administrativo por la pérdida del arma reglamentaria".

Por su parte, Villarruel, tras aclarar que la notificaron sobre la decisión el 25 de marzo pasado, expresó: "no me dieron lugar a defenderme y sólo argumentan que tengo faltas gravísimas”.

Ahora, a la joven le queda plantear un recurso jerárquico, en la esfera administrativa, y luego acudir a la vía judicial, ante el fuero en lo Contencioso Administrativo de la provincia.

En febrero pasado, Karina y su mujer, Soledad Ortiz (27), habían anotado en el Registro Civil como hija a Umma, que nació a fines de enero, como fruto del tratamiento de inseminación artificial al que se sometió Ortiz, circunstancia en virtud de la cual la agente había solicitado licencia por maternidad.

"Esto es discriminatorio. Si hubiese tenido un hijo con un hombre esto no habría pasado", dijo en varias ocasiones Villarruel, que en enero ya no había recibido suma alguna de sueldo porque -afirmó- las autoridades la suspendieron "por supuesto abandono de trabajo".

Villarruel esgrime que todo se originó porque, desde la Jefatura de Policía, "nunca" le contestaron su pedido de licencia por maternidad, porque, según ella, no sabían si le correspondían "los seis meses reconocidos a la madre gestante o los tres días que le corresponden al padre varón".

En septiembre del año pasado, cuando aún no había nacido Umma, que será bautizada el próximo domingo en la Iglesia Catedral de Córdoba, la agente ya había anticipado públicamente: “Presentamos todo tipo de notas a la Jefatura de Policía y no tuvimos respuesta. Nos sentimos discriminadas".

Villarruel planteó que la empleadas públicas que adoptan un hijo disponen de 180 días de licencia por maternidad "pese a que no amamantan ni engendran al bebé. Yo soy tan mujer como ellas y soy madre de ese bebé" que tuvo su pareja, cuestionó.

"Al no darme una respuesta, le faltan el respeto a mi familia, a mi mujer y a la bebé", dijo Villarruel, que en varias ocasiones advirtió que recurrirá a la Justicia si no encuentra una pronta respuesta.

El 16 de febrero de 2013, Villarruel y Ortiz se casaron y, tras la ceremonia, la policía destacó el avance que significó en el país la sanción de la ley de matrimonio igualitario.

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