No cesa el calvario por el agua en barrios platenses

No cesa el calvario por el agua en barrios platenses

Reclamos de vecinos en Villa Elvira, Tolosa y San Carlos

La crisis que atraviesa el servicio de agua en la Región sigue poniendo a prueba la paciencia de los vecinos, que aseguran sentirse “hartos y defraudados”. Caños rotos, canillas secas y desbordes cloacales son algunos de los motivos por los que reclamaron ayer frentistas de Villa Elvira, Tolosa y San Carlos.

En calle 8 entre 83 y 84 se combinan varios problemas. Para empezar, los vecinos se quejaron por una tapa cloacal que desborda aguas servidas hace “solo” 15 días. Dependiendo de la hora del día, el flujo de desperdicios que se vierte “aumenta notablemente”, mientras sigue el desnivel de la calle, donde “los chicos juegan con la patineta y están expuestos a la mugre que nos obliga a tener ABSA en la calle”, describió Oscar Ferrara, vecino de la cuadra.

Pero ese no es el único inconveniente que padecen. Frente a la casa de Ferrara, a menos de cinco metros de la pérdida cloacal, hay un caño roto que arroja “litros y litros de agua” potable al pavimento. Los vecinos contaron que el derroche sin pausa se produce hace tres meses, “después de que ya lo arreglaron una vez el año pasado”.

En esa oportunidad, agregaron, cuando “los operarios realizaron tareas dejaron toda la vereda en ruinas”. “Hace un año lo vinieron a reparar, y dejaron la vereda rota. Ahora se averió de nuevo el caño y no logramos que aparezcan”, dijo Ferrara.

Al desborde cloacal y la filtración en la vía pública hay que agregar la falta de presión en el interior de los hogares. En el barrio hay muchos vecinos que en casas tipo duplex con los baños ubicados en el primer piso. “Los sanitarios están arriba y no sube el agua. Hay que bañarse a baldazos”, contaron.

Sobre esta situación desde ABSA se informó que “se trata de una falta de agua individual, ya verificada por personal de la empresa”, con una cuadrilla ya programada para realizar las reparaciones correspondientes”.

Por otro lado, en un sector de Tolosa los vecinos dicen que el problema con la presión de la red de agua potable es “crónico”. María Julia Allende es una de las damnificadas por esta situación. Contó que hace 26 años que vive en su casa de calle 4 entre 525 y 526 y podría “escribir un libro sobre los padecimientos que el agua ha causado”.

“Es todo el barrio el que sufre”, sostuvo la mujer. Todas las noches, ella y sus vecinos juntan el agua, y temprano por la madrugada intentan lavar la ropa, los platos y vaciar los inodoros. “Para las 8 de la mañana ya no queda agua”, lamentó Allende, quien exigió una urgente respuesta a su planteo.

Finalmente, Omar Luberto (59) volvió a reclamar que hace 90 días está sin suministro la zona de 139, 50 y 51.

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