El Cervecero pasó vergüenza y hay preocupación

El Cervecero pasó vergüenza y hay preocupación
El equipo de Nelson Vivas jugó muy mal y perdió 4-0 en Floresta. El 4-2-3-1 no funcionó, se retiró lesionado Sebastián Martínez y fue expulsado Luciano Abecasis

A Quilmes le faltó un poco de todo contra Arsenal, pero en Floresta pasó vergüenza porque nunca se observó una actitud ganadora, un acto de rebeldía ante la adversidad y tampoco el sacrificio necesario para vender cara una derrota. No mostró nada de nada... y All Boys se impuso claramente 4-0.

El encuentro comenzó de la peor manera. El 4-4-2 de Julio Falcioni se hizo de la iniciativa con el andar de Agustín Torassa y Nicolás Colazo más Exequiel Benavídez y Gonzalo Espinoza en el mediocampo; mientras que el Cervecero entró dormido y no pudo encontrar el balón en los minutos iniciales.

De ahí que nadie se sorprendió con el 1-0 de Matos a los 6m. Miguel Caneo perdió la pelota en la mitad de la cancha, Javier Cámpora asistió al goleador que entró por el medio del área y definió ante el achique de Sebastián Peratta y la mirada de Damián Leyes.

El QAC no mostró la reacción esperada, apenas el empuje de Rodrigo Braña desde la mitad de la cancha y las proyecciones de Luciano Abecasis por el lateral derecho sobresalieron después del cuarto de hora inicial, pero igualmente muy lejos del arco defendido por Nicolás Cambiasso.

El 4-2-3-1 de Nelson Vivas, obligado por el resultado, se adelantó en el campo de juego y se expuso al contraataque del rival vía Cámpora y/o Matos. Sin embargo, el juego asociado, con Caneo como principal intérprete, no apareció en la dimensión esperada porque tampoco ayudaron Leandro Benítez y Jonathan Zacaría, por este motivo todo pasó a depender de una jugada de pelota detenida o de un centro para Joaquín Boghossian.

La última parte del primer tiempo fue más de lo mismo. All Boys le dejó el campo y también el balón a Quilmes que no sabía cómo llevar peligro al área del capitán Cambiasso.

El conjunto de Floresta hizo lo justo y necesario para mantener la ventaja y hasta abusó del pelotazo; mientras que el Cervecero no supo dar dos pases seguidos, le costó demasiado jugar a un toque como para dejar de lado la presión de los volantes rivales y provocar el esperado cambio de ritmo en los metros decisivos de la cancha.

La segunda mitad empezó peor que nunca. No se habían acomodado cuando, a los 47m, un pelotazo para Cámpora sorprendió a la defensa quilmeña, Abecasis y Sebastián Martínez reaccionaron tarde, Peratta salió muy mal, llegó el centro para la cabeza de Matos y el 2-0.

Quilmes no logró hacerse del balón y así el partido se hizo muy cuesta arriba. Apenas algunos intentos individuales de Zacaría y nada más. Pero las desatenciones defensivas se volvieron a pagar muy caro ya que, a los 67m, un tiro de esquina fue "peinado" por Cámpora y encontró a Matos, solo y sin marca y mediante un cabezazo marcó el 3-0.

Lo del Cervecero fue impresentable porque nunca puso en aprietos a Cambiasso, nunca el capitán Caneo generó el fútbol esperado y todo fue confusión en el QAC, algo que ya había pasado ante Arsenal, se repitió contra All Boys y en esta ocasión Peratta no pudo salvar al equipo de una goleada.

A los 79m, llegó el cuarto luego de una gran jugada individual de Espinoza, el chileno anticipó a Lucas Pérez Godoy, ingresó al área por el sector derecho, se sacó de encima a Joel Carli y con un derechazo cruzado señaló el 4-0.

Una tarde-noche para olvidar y para replantear un montón de cosas, siendo que los errores estuvieron a la orden del día ante un rival que también pelea por mantener la categoría y de ahí que la preocupación creció en el mundo Quilmes.

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