Con gol de Martín Cauteruccio, a los 42 minutos del segundo tiempo, el equipo de Omar De Felippe se impuso por 1 a 0 ante Estudiantes. Con este triunfo el QAC alcanza la cuarta posición y le garantizó una fecha más en zona de descenso al Rojo
El partido empezó trabado, porque los de La Plata salieron a esperar y al local le costaba mucho llegar con peligro al área del rival.
La primera situación clara llegó a los 25 minutos, cuando Pablo Lema marcó lo que hubiera sido el 1 a 0 para el local, tras un gran tiro de esquina de Oberman, pero Silvio Trucco inventó una falta en ataque, que solo él vio y anuló el gol.
El partido se hizo cuesta arriba para el Cervecero y el primer tiempo terminó igualado en cero, pero con el equipo de Omar De Felippe siendo protagonista.
En el complemento, el local salió decidido a buscar el partido, sabiendo que un empate no era garantía de nada y que perder significaba entrar en zona de descenso.
Y hubo un susto en el Centenario, ya que a los 37 del complemento el Pincha tuvo su única chance de la noche, tras un pelotazo que le cayó a Zapata, quien no pudo dominar pero eludió a Trípodi, tocó atrás para Ausqui y este, con el arco de frente, puso un remate en el palo.
En el tramo final del segundo tiempo, Estudiantes jugó a defender. Con prácticamente todos sus jugadores dentro del área, esperando una contra que le permita vencer al arquero local. Los minutos pasaban y Quilmes no encontraba la manera de penetrar entre tantas piernas.
Hasta que a los 42, Ismael Quílez (de lo mejor en el local) encaró, llevándose a los defensores Pincharatas por delante, la pelota le quedó a Fernando Elizari agarró quien, tocó muy bien de primera y en profundidad para Quílez, que la metió para Cauteruccio. Y el uruguayo hizo todo bien, la paró, la pisó, apuntó y sacó un potente remate que rompió el arco y la racha de dos partidos sin marcar goles y cinco sin ganar que arrastraba el Cervecero.
Aunque faltaban 6 minutos, contando los tres que adicionó Trucco, el partido estaba liquidado. Estudiantes nunca quiso jugar el partido y el gol fue un golpe de knock out. Que podría haber sido peor si el tiro libre que pateó Sebastián Martínez, a los 46, no pegaba en el palo.
Fue 1 a 0 para Quilmes. Vuelta a la victoria, vuelta al gol y un gran envión para pensar en lo que viene, que será River en el Monumental.

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