La intendenta electa, aún no pudo reunirse con los funcionarios del gobierno saliente
Salta.- Lo que pasa hoy en Cerrillos, municipio ubicado a 19 kilómetros de la capital de Salta, es una triple crisis, económica, política y moral. Las tres parecen haber sido provocadas por el actual intendente Rubén Corimayo, que además de haber abandonado su gestión antes que termine su mandato, poco está haciendo para que las nuevas autoridades encuentren un municipio ordenado.
La primera crisis, la económica, salta a la vista el municipio que dejó de pagar a la empresa que realizaba la recolección de basura y condenó a la ciudad a una semana de residuos pululando por las calles de uno de los municipios más pintorescos de la provincia norteña.
Además de eso, el 97 por ciento de los empleados se encuentra en estado de alerta y movilización, porque están convencidos de que el actual intendente dejará su cargo sin abonar los salarios adeudados. No porque no quiera hacerlo sino porque el erario municipal está vacío.
De acuerdo con lo que señalaron calificadas fuentes, cercanas a a la intendenta electa, Yolanda Vega, que asumirá el próximo 10 de enero, el municipio gasta toda su coparticipación en salarios y el sistema de recaudación impositiva es tan precario que en la comuna, prácticamente nadie paga sus impuestos. En ese marco, no es de extrañar que el actual titular del municipio deje su cargo con un conflicto económico enorme.
La segunda crisis que se vive es política, tanto Corimayo como sus funcionarios parecen haber abandonado la gestión. Están más preocupados por conseguir un nuevo cargo político, que por terminar una gestión de manera ordenada.
La jefa comunal electa, aún no se pudo reunir con el actual intendente para saber como están las cuentas de Cerrillos y hacer un inventario de los bienes actuales. Es decir que Vega asumirá un cargo sin tener idea cuáles son las deudas que deja la gestión saliente. Por más que se convocó decena de veces a una reunión, Corimayo sigue esquivando a la nueva titular de la comuna.
Esta crisis política rozó al gobierno provincial, que tuvo que intervenir para que el municipio vecino de La Merced, levante la basura. Sospechosamente lo hizo un día antes de que el ministro de Turismo de Salta, Mariano Ovejero, vaya a inaugurar una oficina de información turística en Cerrillos.
Por último, hay una crisis moral que no requiere mayor desarrollo, porque la simple enunciacion de este tema ya es vergonzoso. Los funcionarios municipales, en medio de la crisis financiera se aumentaron escandalosamente los sueldos y, como si fuera poco, cobrarán ese incremento con efecto retroactivo al mes de junio.
Por Diego Nofal

Comentá la nota