Un desfile multitudinario fue el acto más convocante del 138 aniversario de la vecina localidad. La celebración culminó con el exitoso festival de artesanos en la peña El Fortín.
Muy temprano, media hora antes de la Misa de Acción de Gracias, el intendente Gustavo Bevilacqua recorrió en compañía de su esposa las calles del pueblo, un poco como un tributo a la nostalgia, pero también para constatar el real estado de las calles, motivo del reclamo de un grupo del vecinos.
“Está bien que la gente se queje, si lo hace es porque tiene la ilusión de que su petición será escuchada”, reflexionó el funcionario.
Durante la liturgia, una breve escenificación representó el triunfo de la esperanza para que la paz, la verdad y el amor no se extingan en una sociedad cada vez más compleja. Esa fue la síntesis de la homilía del padre Javier Martínez.
“¡Las manos todas al trabajo, progreso y producción! El lema no ha de ser en vano, si hay fe y vocación!" cantó Luciana Mercado, emocionando a todos con la entonación del Himno a General Daniel Cerri, con letra y música de Fernando Gattari. Fue estrenado para la ocasión, gracias a la insistencia de Norberto Ramírez, y mereció los comentarios más elogiosos.
“Debemos recordar el pasado, para poder analizar el presente y proyectar el futuro, en una sociedad madura, con gente con ideas claras para poder seguir creciendo”, expresó el delegado municipal Carlos Dumrauf, quien apostó a la riqueza de valores de las instituciones de la localidad.
Inauguración
Luego del desfile las autoridades se dirigieron al Jardín Maternal Rayito de Sol, dependiente de la municipalidad, donde, al mismo tiempo que festejaron los 21 años de vida, se inauguraron dos nuevas salas, lo que les permite incorporar alrededor de una veintena de niños más.
“Este sueño colectivo que hoy vemos concretado, está destinado a disminuir la desigualdad social”, subrayó Lucía Martínez Zara, subsecretaria de Niñez y Adolescencia.


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