"En este asunto había que calar hasta el hueso", afirmó el rector de la casa de altos estudios. El funcionario elogió la investigación administrativa desarrollada en Derecho, tras la denuncia de calificaciones apócrifas
"Nos enteramos del caso (a comienzos de 2007) al poco tiempo de asumir tanto las nuevas autoridades de Derecho como yo (en el Rectorado)... La orden de investigar fue inmediata y hasta torpe, porque queríamos llegar hasta las últimas consecuencias. Había que calar hasta el hueso", expresó ayer por la mañana Cerisola en una entrevista con la emisora LV7. Y añadió: "los años lamentablemente han pasado porque las actuaciones administrativas son lentas. Pero sé que en este caso se respetó el derecho de defensa (de los sumariados) y se dieron todas las garantías".
Al menos cinco egresados de la Facultad de Derecho "aprobaron" asignaturas sin superar los exámenes pertinentes. El hallazgo surge de un informe presentado en marzo de 2009 por Ricardo Bascary, titular de la Dirección de Sumarios de la casa de altos estudios e instructor de la actuación administrativa ordenada por Cerisola a raíz de las anomalías constatadas en la registración informática de notas en Derecho (hechos que también originaron una pesquisa en la Justicia Federal).
Tras el informe, el rector autorizó a Augusto González Navarro, titular de la Dirección de Asuntos Jurídicos,a solicitar la nulidad de los diplomas en la Justicia Federal -mediante la interposición de acciones de lesividad-. Sin embargo, González Navarro precisó -y ratificó ayer- que concurrirá a los Tribunales después de que Cerisola y el decano de Derecho, José Luis Vázquez, resuelvan la situación de los no docentes y alumnos sumariados.
El rector no anticipó si aplicará las sanciones que recomiende el instructor -Cerisola no respondió la consulta sobre el tema que le planteó LA GACETA-. Según trascendió, la instrucción sugerirá una exoneración, cuatro cesantías y cuatro apercibimientos (respecto de 9 no docentes sumariados), y la expulsión de 108 alumnos.
La elevación del dictamen del instructor -que no es vinculante ni para Cerisola ni para Vázquez- depende de la resolución de un planteo presentado por el no docente Luis Francisco Agüero, trámite que podría ser completado en las próximas semanas, según fuentes universitarias. LA GACETA mantendrá en reserva -hasta que el dictamen deslinde responsabilidades- la identidad de los no docentes y alumnos sumariados y de los cinco egresados que obtuvieron sus diplomas valiéndose de notas falsas.
La minuciosa investigación administrativa desarrollada durante cuatro años y medio ha constatado que la enmienda de 224 calificaciones a cambio de dinero (entre $ 50 y $ 600, de acuerdo con el testimonio de 13 estudiantes arrepentidos) o de amistad tenía por finalidad el acceso a un título de grado. El perfeccionamiento de dicha maniobra exigía adulterar notas tanto en el sistema como en las actas de exámenes.

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