Fue durante la jornada de este domingo. El Sindicato de Vendedores ambulantes de la República Argentina (Sivara) organizó un asado en el “Camping de los canillitas” para la celebración en el que se realizaron homenajes, hubo shows, sorteos y premios
Mientras los comensales iban llegando y el asador controlaba que todo estuviera en orden de cara al almuerzo, José Lencina –actual titular en Mar del Plata del Sindicato de Vendedores ambulantes de la República Argentina (Sivara) e hijo del reconocido referente José “el Indio” Lencina, se tomó unos minutos para dialogar con El Atlántico y expresar su satisfacción, tanto con esta convocatoria como con el homenaje a su padre.
“Hoy (por ayer) conmemoramos el Día del vendedor ambulante en la ciudad y por eso hacemos una fiesta, para que podamos pasar un día agradable y compartir una hermosa jornada”, empezó diciendo Lencina quien, rápidamente acotó que ese no fue el único motivo del encuentro. “Obviamente no dejamos de lado el recuerdo de mi padre y, por eso, también nos juntamos para conmemorar su trabajo y su lucha, porque él fue el gran propulsor de todo esto”, aseveró.
En ese sentido –y bastante emocionado mientras hablaba- el actual titular del gremio apuntó que, justamente fue gracias al esfuerzo de “el Indio” que hoy los vendedores ambulantes pueden trabajar como lo hacen. “La lucha más cruenta fue en la que participó él, en la que nos defendió y con la que demostró que este es un trabajo más que digno”, sostuvo. “Este sindicato está desde hace 45 años a nivel nacional pero acá estamos desde hace cerca de 12 y todo el trabajo previo es el que hoy nos permite estar donde estamos”, afirmó Lencina, en relación a la labor de su padre.
Por otra parte, la jornada no sólo se abocó al homenaje –aunque esa fue una parte central del almuerzo- sino que también hubo lugar para la recreación y, sobretodo, para el encuentro entre compañeros. “Estamos muy contentos y nos encanta poder participar de estas cosas, es un lindo momento entre amigos y familia”, expresó una de las mujeres asistentes, minutos antes de comenzar a comer y mientras vigilaba que su pequeña niña no corriera demasiado lejos.
Los cerca de 300 comensales comenzaron a comer pasadas las 14 y, en el transcurso de las horas siguientes, hubo lugar para todo: baile, shows musicales, espectáculo de folklore y sorteo de premios electrónicos. Por supuesto, las instalaciones del “Camping de los canillitas” ofrecieron muchas opciones para los más chicos quienes, motivados por el buen clima y el vasto espacio abierto, organizaron varios partidos de fútbol. Para los menos deportistas, del otro lado del salón donde se realizó el almuerzo había una sala de juegos, donde –tanto chicos como grandes- participaron de campeonatos de tejo magnético y distintas partidas en los videojuegos.
Además, también se reconoció la labor de los vendedores más veteranos, quienes recibieron una placa en homenaje a su trabajo y participación. “Pensamos que es más que justo que ellos reciban un humilde presente porque son merecedores de esto y mucho más”, afirmó Lencina al respecto.
RECUADRO
LA ORGANIZACIÓN
En el marco de la realización de este evento, cabe destacar que, para que todos pudieran participar del asado, muchos de los trabajadores contrataron combis y micros para acercarse al lugar, ya que el camping queda en las afueras de la ciudad y no todos cuentan con vehículos o medios de transporte. Fueron tres en total los micros que llegaron, trayendo a grandes y chicos, quine bajaron expectantes de compartir una jornada recreativa y descontracturada. “Nos encanta que se hagan estas cosas, sirve para que estemos unidos y para darnos fuerza en seguir trabajando. Todo lo que hizo “el Indio” fue muy importante y gracias a eso hoy podemos trabajar más dignamente”, comentó José, uno de los trabajadores, quien se acercó al camping de la mano de su mujer y su pequeño hijo para disfrutar del encuentro y de, por supuesto, el asado.
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