Al filo de la medianoche, continuaba interrumpido el tránsito en el viaducto que une Posadas y Encarnación.
En tanto, mientras los docentes e integrantes de diversas organizaciones sociales mantenían firme la postura de permanecer en el lugar con asambleas permanentes, se evaluaba la posibilidad de habilitar una vía alternativa al costado de la cabecera del Puente internacional San Roque González de Santa Cruz para permitir que los ciudadanos paraguayos que quedaron “varados” pudieran regresar al país vecino, al igual que aquellos ciudadanos argentinos que se encontraban en igual situación del otro lado del viaducto. Por su parte, personal de la Gendarmería, con sus cuadros especiales, permanecía apostado en el lugar de la protesta que originó serios inconvenientes para quienes dijeron sentirse “rehenes” de la situación.
Familias enteradas, mujeres embarazadas, ancianos y niños permanecieron por más de doce horas dentro de los vehículos que hacían fila en las inmediaciones a la espera de que el tránsito se libere.
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