En una jornada calificada como histórica se llevó a cabo la convocatoria #niunamenos a los pies del monumento al obrero petrolero; en los discursos se coincidió en la necesidad de concientizar sobre violencia de género
En histórica marcha por los miles y miles de participantes, Caleta Olivia gritó #niunamenos; las calles céntricas se vistieron de color lila, de pancartas y se escucharon canciones pidiendo para que no se maten mas mujeres.
“La violencia nos atraviesa a todos”, fue lo que se repitió en el mensaje que cada uno de los oradores expresó ante cerca de 10 mil caletenses que se aglutinaron a los pies del Gorosito para participar de las convocatoria #niunamenos que en Caleta Olivia tuvo a grupos feministas como promovedores. También estuvieron presentes familiares de mujeres que fueron víctimas fatales de sus ex parejas, tal el caso de Rita Bejarano. La principal exigencia de los asistentes fue ley de emergencia nacional en violencia de g{enero y presupuesto para refugios, reinserción laboral y campañas de prevención.
Antes de las 17 horas columnas de diversos sectores sociales y educativos de la ciudad se agolparon con sus banderas, carteles y entonando cámticos a los pies del monumento al obrero petrolero para, desde allí, dar inicio a la marcha que cubrió mas de cinco cuadras de manera de completa. De nuevo en el Gorosito se dio inicio al acto con la lectura del documento redactado por la reunión de Mujeres Feministas, para posteriormente escuchar al Pastor Luis Almonacid y a la Dra. Elisabert Romano de la Agrupación de Mujeres Cristianas, y luego a alumnos universitarios y secundarios. De la caminata también participaron varios referentes políticos de la ciudad.
Todas las alocuciones coincidieron en la necesidad que se brinde mayor presupuesto para atender las diversas demandas de la Ley vigente que atiende las causas de violencia de género, como así también de crear el observatorio que analice y estudie los casos con estadísticas. Hoy la consigna es Ni una menos porque, dice el documento: En Argentina en los últimos diez años 3000 mujeres murieron en menos de hombres que creyeron que ellas de su propiedad; cuando una mujer desaparece, no puede haber ningún protocolo que impida que se la busque inmediatamente; los refugios para las víctimas, no sólo son insuficientes, sino que mas refugios parecen cárceles; los hijos de muchas víctimas deben tener el derecho a no llevar el apellido del asesino de sus madres y el crecimiento de la violencia de género, las desapariciones y los femicidios no son hechos fortuitos sino la consecuencia del desempeño de policías, jueces y fiscales machistas que favorecen a los violentos, como así también de la inexistencia de políticas públicas serias e integrales para erradicar la violencia de género.
“Esto fue producto de la concientización, la transmisión oral, la confesión pública, el poder de unir todo en un solo clamor y decir basta”, dijo el Pastor Almonacid.
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